Yoga y ayurveda para reducir la ansiedad y el estrés

el uso del yoga y ayurveda para reducir la ansiedad y el estrés

Vivimos en un mundo frenético, en el que el ritmo de vida es cada vez más acelerado y donde el estrés y la ansiedad han pasado a ser patologías de primera orden. Nueve de cada diez personas en España han padecido estrés en el último año y cuatro de cada diez lo han hecho de manera más frecuente, porcentaje que equivale a casi 12 millones y medio de españoles. Así lo advierte un estudio realizado por Cinfasalud abalado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) sobre “percepción y hábitos de la población española en torno al estrés”.

¿Qué es ayurveda?

Ayurveda es una de las ciencia milenarias más completas que existen. Es un sistema de salud basado en la conciencia, enfocado no sólo en el tratamiento sino también en la prevención. El ayurveda observa al individuo como el ser holístico que es.

Según esta ciencia, existen 3 tipos de energías o doshas – Vata, Pitta & Kapha. La salud, es el estado de equilibrio entre estas tres energías fundamentales del organismo y el equilibrio, igualmente vital, del cuerpo, la mente y el alma o consciencia.

En Ayurveda, la ansiedad y el estrés, ambos relacionados con el insomnio y la sensación de miedo, se deben fundamentalmente al agravamiento de Vata en el sistema nervioso. Por lo tanto, para curar la ansiedad debemos equilibrar Vata.

A continuación, te introduzco una serie de herramientas y consejos para lograr mantener o recuperar el equilibrio, eliminando las causas de la ansiedad que pueden tener su origen en el estilo de vida, la alimentación, patrones mentales negativos…

usar la tecnica milenaria ayurveda para reducir el estres y la ansiedad

El estilo de vida

Tener una rutina diaria es una medicina muy potente para la ansiedad cuando tratamos de equilibrar Vata. La rutina tiene el poder de estabilizar el sistema nervioso. Pequeñas acciones de autocuidado nos permitirán mantener el equilibrio y la calma en nuestra vida. Empezaremos por algunos ajustes sencillos:

  1. Despertar y dormir a la misma hora cada día.
  2. Realizar las tres comidas a la misma hora cada día.
  3. Mantenerse activo: caminar (si es posible cerca de la naturaleza mejor) practicar yoga o tai chi, esto nos ayudará a incrementar nuestra fuerza vital y equilibrar el sistema nervioso.
  4. Dormir adecuadamente es imprescindible para que nuestro organismo se recupere de todo lo vivido durante el día.
  5. Observar nuestros patrones mentales, con el fin de identificarlos y comenzar poco a poco a cambiarlos. Por ejemplo, podemos repetirnos afirmaciones positivas, escuchar música relajante, mantras, etc.
  6. Baño relajante: un templado con jengibre y bicarbonato sódico es eficaz para aplacar la ansiedad. Vierte 1/3 de taza de jengibre y 1/3 de taza de bicarbonato en la bañera. Deja en remojo entre 10-15 minutos.
  7. Punto de acupresión calmante: cierra el puño izquierdo de manera que los dedos descansen sobre el centro de la palma. Localiza el punto en el que termina el dedo corazón, situado en el corazón de la palma de la mano. A continuación, presiona firmemente en este punto del centro de la mano izquierda con el pulgar de la mano derecha. Mantén la presión durante 1 minuto. Este procedimiento logra calmar la agitación del prana, que es lo que provoca la ansiedad.

practicar yoga nos ayuda a eliminar la ansiedad y el estrés

La dieta

Para reducir la ansiedad es recomendable empezar una dieta que nos ayude a equilibrar el dosha Vata en nuestro cuerpo y mente:

  1. Elegir siempre que podamos alimentos orgánicos, de temporada y llenos de vida, eliminando los alimentos procesados, precalentados, enlatados…
  2. Limitar los alimentos y bebidas frías, tales como ensaladas y vegetales crudos. Incrementar los alimentos y bebidas calientes, caldos, cremas, tés…
  3. Limitar los alimentos y bebidas estimulantes como el café y el azúcar, ya que incrementan el desequilibrio en el sistema nervioso.
  4. Realizar 3 principales comidas al día, a la misma hora cada día, siendo la comida principal al medio día.
  5. Infusión calmante, preparada con las siguientes hierbas: 1 parte de tagar o valeriana + 1 parte de musta. Deja ½ cucharadita de estas hierbas en infusión en 1 taza de agua caliente durante 5-10 minutos y bebe. Esta fórmula es muy efectiva para apaciguar Vata y reducir la ansiedad. Puedes tomarla hasta dos veces al día.
  6. Leche de almendras: la leche de almendras ayuda a eliminar la ansiedad. Añade un pellizco de jengibre y un pellizquito pequeño de nuez moscada y azafrán.
  7. Zumo de naranja. En caso de ansiedad acompañada de ritmo cardiaco elevado, puede resultar efectivo tomar un vaso de zumo de naranja con 1 cucharadita de miel y un pellizco ce nuez moscada en polvo.

Meditación

La meditación es una herramienta incalculable para el manejo del estrés y la ansiedad. Cuando meditamos accedemos a un espacio conocido como conciencia relajada o en reposo donde experimentamos una sensación de paz y relajación profunda. Al practicarla de manera constante, poco a poco logramos integrar este estado de paz en nuestras actividades cotidianas lo que nos permite manejar cualquier situación con más creatividad, paz y ecuanimidad.

La meditación tiene el poder de ayudarnos a crear patrones nuevos en la mente ayudándonos a cambiar nuestra respuesta habitual incluso en las situaciones más difíciles de la vida.

La Meditación “So Hum”:

es una práctica sencilla pero muy potente que nos ayuda a equilibrar el exceso de Vata en los canales sutiles de nuestra mente y aliviar la ansiedad. Siéntate cómodamente con los ojos cerrados y lleva la atención a tu respiración. Al inhalar repite en tu mente “So” y al exhalar “Hum” y cada vez que tu mente se distraiga con algún pensamiento o sonido regresa al mantra

La práctica de asanas

La práctica de asanas (posturas) no es un deporte, es una meditación en movimiento, la cual tiene como objetivo principal la unión de los tres cuerpos (físico, sutil y causal). Nos ayuda a mover el prana (energía vital) permitiéndonos disipar la tensión y bloqueos en el cuerpo y la mente.

Una práctica constante de Hatha yoga, principalmente posturas de flexión como uttanasana, janu sirsasana, inversiones o semi-inversiones como perro boca abajo o montaña, viparita karani o la vela y posturas de relajación como savasana o el niño, nos ayudan a liberar el exceso de Vata en el cuerpo y a calmar el sistema nervioso.

la importancia de la meditación para equilibrar cuerpo y mente

Pranayama

Se compone de dos palabras: prana y ayama que significan la expansión de la energía vital. ¿Cómo? A través de la respiración, la cual, está totalmente vinculada con la mente. El control de nuestra respiración, o pranayama, activa y equilibra los canales sutiles más importantes incluyendo los mano vaha srotas o los canales de la mente, por lo tanto es una de las técnicas más importantes para reducir la ansiedad y sus síntomas.

Cuando sentimos ansiedad la respiración tiende a ser rápida y superficial lo que impide a nuestro cuerpo recibir y absorber el prana, dejándonos una sensación de cansancio e intranquilidad en la mente. Existen varios ejercicios o técnicas de pranayama para equilibrar:

  1. Una práctica sencilla se puede realizar sentándonos cómodamente en un lugar tranquilo y llevando la atención a la respiración sintiendo como se expande nuestro abdomen al inhalar y se contrae suavemente al exhalar. Repetir este ejercicio por 5 minutos nos ayudará a reducir los síntomas de la ansiedad.
  2. Otra técnica muy efectiva es la respiración de abeja o Bhramari Pranayama, gran aliada del sistema nervioso, ya que proporciona un intenso efecto calmante a la mente. Para ello, siéntate cómodamente en el suelo encima de un ladrilo o un cojín de meditación, de manera que la cadera quede ligeramente por encima de las rodillas. También puedes sentarte en una silla. Tápate los oídos con los dedos índice, de forma que queden herméticamente tapados, e inhala llenando tus pulmones de aire. Exhala todo el aire lenta y suavemente por la nariz, emitiendo un sonido sostenido y uniforme, similar al que hacen las abejas (mmm). Repítelo cinco veces.

Aromaterapia

El olfato es uno de los sentidos que nos conecta con nuestras emociones, memorias e instintos primarios. Los aromas pueden estimular el poder de sanación interior. Colocar unas gotas de aceite esencial de lavanda, geranio, vainilla o clavo en un difusor en la oficina o casa puede ayudarnos a equilibrar el exceso de Vata en la mente.

Abhyanga o masaje ayurvédico

La piel es un portal a la farmacia interna que libera químicos sanadores. El auto masaje diario (auto-abhyanga) por todo el cuerpo resulta muy útil para reducir la ansiedad. Para realizarlo usaremos aceite de sésamo o de almendras. El aceite de sésamo es especialmente beneficioso ya que ayuda a desintoxicar los tejidos, calma la mente y estimula la función inmunológica.

Templa 200-250 ml de aceite y frótatelo por todo el cuerpo, desde la cabeza hasta los dedos de los pies. Este masaje es perfecto antes darte una ducha por la mañana, pero si tienes mucho nivel de ansiedad o insomnio, también puedes realizarlo por la noche antes de acostarte.

Por qué los profes de Yoga vamos a clase con otros profes

Por qué van a clase los profesores de yoga

Hace unas semanillas, en los stories de Instagram de Ykile, os preguntaron qué temas os gustaría que tratásemos en el blog. Entra las muchas, variadas e interesantísimas peticiones (que iremos tratando de satisfacer poco a poco en futuras entradas), hubo una que cautivó especialmente nuestra atención y nos pareció muy interesante. El tema que nos proponían era: “Por qué recibir clases de yoga siendo profesor”. Pues bien, desde mi punto de vista, creo que acudir a clases de yoga con otros profesores es algo muy enriquecedor y necesario.

¿Por qué recibir clases de yoga siendo profesor?

Por una parte, el Yoga es una disciplina con miles de años de antigüedad y, por tanto, encierra una cantidad extensísima de conocimiento. El estudio del Yoga es interminable, distintas ramas, diferentes estilos (por cierto, te recuerdo el post en el que hablábamos de los estilos de yoga, por si te lo perdiste), diversos maestros, siglos de tradición, centenares de libros y escritos, etc.

Así, en resumen, es imposible abarcar todo el contenido, el conocimiento y la sabiduría del Yoga en una vida. Por tanto, por muy profesores que seamos, no lo sabemos todo (ni mucho menos, ni siquiera una pequeña parte) hay muchísimas cosas que aprender e incorporar. En realidad, creo que ser profesor de Yoga solo significa ser alumno de Yoga – sí sí, lo que lees- Alumno aprendiz, alumno de los que siguen un maestro (en este caso el YOGA ), los profes de Yoga somos unos alumnos más curiosos de lo normal que hemos querido seguir investigando más allá de nuestra clase de los martes y jueves de 19 a 20h. Hemos querido seguir profundizando, hemos encontrado en el Yoga un camino, un estilo de vida en el que desarrollarnos como personas, y a la vez en ese aprendizaje, deseamos compartir con otros lo que vamos incorporando a nuestra propia vida.

El yoga, una experiencia personal

Además, el Yoga es una disciplina humana, y me explico, su legado se transmite de maestros a alumnos, cada uno percibe la experiencia del Yoga de una forma particular y personal, la hace suya y después la comunica con su peculiar manera de transmitir, diferente a la de otros.

Cada profesor expresa, practica y realiza su labor de enseñanza de una manera única.

De ahí que escuchar a otros profesores sea una fuente de inspiración, una forma de abrirse de nuevo al conocimiento, incorporando algo único que ese maestro ofrece con su forma de transmitir.

En ocasiones escuchamos la misma instrucción o la misma explicación pero lo que varía es la forma, y es en esa variación, en esa experiencia en la que encontramos la luz, en la que sentimos que por fin hemos comprendido que ese conocimiento ha transcendido en nosotros. Y esto es algo mágico, nunca sabes cuándo va a suceder.

Por último ser alumno nos permite volver a fluir, dejarnos llevar por las manos y la voz cálida y acogedora de otra persona, de otro profesor que tan generosamente ofrece todas su sabiduría.

Por tanto, por mi parte, seguiré acudiendo a clases, formaciones, talleres, retiros, etc. Con otros maestros, profesores y practicantes, por todo lo descrito anteriormente, porque me permite seguir creciendo y, además, porque así me siento parte de una comunidad de yoguis y yoguinis que me conecta con lo que SOY y con mi misión y visión del mundo.

La opinión de otros profesores de yoga

Pero como me parecía que en esto mi punto de vista era demasiado personal, decidí hacer este post colaborativo y pedir opinión a otras colegas, grandes profes a las que quiero y admiro. Así que aquí os dejo sus comentarios:

Virginia González Profesora de Yoga en NonaYoga:

“Como profesor no puedes saberlo todo, y aunque lo supieras, al ponerte en posición de alumno estás en la postura de “quiero mejorar y aprender algo nuevo”. El punto de vista de otro profesor hace que enriquezcas tu práctica y quizá darte cuenta de lo que ya sabes, asentarlo y mejorarlo, cambiar o eliminar lo que no sirve. La misma instrucción, con otro punto de vista, amplia tu forma de ver y hacer tus clases, enriquece tu mente y amplia tu imaginación.

Marta Reguero profesora de Hatha y Vinyasa en el centro Dhairyam, no te pierdas sus maravillosos podcast:

“Creo que como profe tienes que buscar equilibrio entre tu propia práctica y la enseñanza del yoga. Para desarrollar mi práctica necesito combinar mi propia experiencia personal de sadhana diaria ajustada a lo que el día me permite pero también es esencial recibir una práctica guiada para separar mi mente del resultado, ceder el control y explorar otros elementos de la práctica cuando puedo potenciar esa apertura mental y física a lo que no es mi rutina. Es cierto que asistir a clase de otros profes puede ser una forma de darte ideas o salir de los patrones más comunes que cada uno repetimos en nuestra enseñanza pero en lo más profundo, cuando te entregas de verdad a una práctica guiada, lo que obtienes es más potente si logras desvincularte del resultado y vivir esa experiencia soltando y rindiéndote a ella. Es cierto que eso no lo consigues con cualquier profe y de ahí también que estemos siempre a la “búsqueda” de esa persona que nos permita vivir una clase así”.

Joanna Rivera profesora de Hatha Yoga en Yoga Center Madrid:

“Desde mi punto de vista como profesora de Yoga creo que es importante seguir asistiendo a clases y talleres para mejorar nuestra práctica. Cuanto más conscientes somos de nuestro cuerpo y sensaciones en nuestra práctica, mejor podemos transmitir al alumno las pautas de cómo avanzar en la suya.
Además, considero que el aprendizaje no tiene fin. Una vez abierta la “Caja de Pandora” ya no hay vuelta atrás. Los profesores somos eternos alumnos que simplemente comparten su conocimiento con gente que está en la misma sintonía. No existe mejor guía que alguien que ya ha avanzado un poquitín más adelante por ese camino para dar consejo siempre desde la humildad. Seguir con nuestra práctica nos convierte en profesores y seres humanos más empáticos.

Mara Gómez Profesora de Yoga 400 RYS, en Lamiadanssa:

“La razón por la que me gusta probar clases de profesores con estilos y caracteres diferentes es que recibo un mayor y profundo conocimiento del significado de lo que es yoga. Para mi tener mas conocimiento significa tener mas libertad, mas independencia y tener herramientas para crear mi propio estilo y no seguir el de otros. También me ayuda a ver que la verdad esta en muchas partes y no en una sola. Me quedo con lo que más me resuena en lo físico y en lo espiritual de cada uno y sin darme cuenta desarrollo algo mas cercano a mi propio Ser.”

Angie Ibarra-García Profesora de Hatha y Vinyasa:

“Creo que es necesario que todos los profesores de yoga acudan a clases con otros profesores o maestros. Por supuesto, si tienen su propio maestro, que sigan aprendiendo con él o ella y que continúen practicando con una persona que contribuya a progresar en el camino, a seguir creciendo en el sendero espiritual. Pero sobre todo, en mi caso particular, cuando voy a clases con otros profesores, es porque me gusta buscar inspiración.

Siempre otros profesores, otras personas con experiencias distintas, te pueden ayudar a continuar desarrollándote como profesor, a crear ideas nuevas, a ver las cosas de otra manera. Puedes aprender a dar clases de una forma diferente pero tan válida como la propia y esto es muy enriquecedor. Son distintas maneras, ni mejores ni peores, sino diferentes, y de todo uno va nutriéndose y creciendo con todo ese cúmulo de experiencias. Cuando entro en clase con otro profe, voy buscando pequeños detalles, maneras de enseñar determinadas posturas que me ayudan en mi propia práctica y además enriquecen mi forma de dar clase. Recibir clases también es un momento en el que no tengo que estar tan pendiente de cómo diseñar mi propia práctica sino que me permito no pensar, dejo que me ajusten, que me mimen, que me guíen en savasana…

En definitiva es una experiencia muy útil en muchos aspectos, como crecimiento, como aprendizaje y porque siempre es un lujo ser una alumna y dejarte guiar.”

¿Eres profe? Me encantará que dejes tu comentario aquí abajo.

¡Gracias por leerme!

Namasté.

Practicando posturas invertidas de yoga

Posturas invertidas de yoga

Cuando hablamos de posturas invertidas, enseguida te imaginas la postura sobre la cabeza, el pino y otras similares. Llamativas de ver, complicadas de hacer, sobre todo si no las conoces. Pero las posturas invertidas van más allá de eso.

No necesitas sujetar todo tu cuerpo sobre la punta de tu nariz. Las posturas invertidas son más variadas y sólo implican tener el corazón situado por encima de la cabeza. Buenas noticias: salvo contraindicación médica, puedes hacerlas. Puedes comenzar por las más sencillas y ya irás llegando a las más vistosas. Todas son igual de efectivas y todas suponen un reto divertido.

¿Nos ponemos del revés?

Igual que pasa con todas las demás cosas que practicamos en yoga, sólo necesitas constancia y, por su puesto, asesoramiento de un profesor, al menos las primeras veces. Te puedes ayudar de mantas, bloques, cinturones o una pared, según sea lo que vas a intentar y la dificultad que le veas. En realidad, tienen más de técnica y repetición que de ninguna habilidad. Todo el mundo las puede hacer.

Qué me aportan las posturas invertidas de yoga

Como digo, se consideran asanas invertidas todas aquellas en las que el corazón está situado por encima de la cabeza. Por tanto, el perro bocabajo (Adho Mukha Svanasana) que haces durante los Saludos al sol, también lo es. No es la más espectacular, pero la practicas a menudo y no te habías parado a pensar que forma parte de esta categoría de asanas.

Entre sus mayores efectos, destacan los siguientes: oxigenan el cerebro, equilibran tu respiración, equilibran tu mente, mejoran tu autoestima (pierdes el miedo a caer), descongestionan las piernas y combaten diferentes dolencias.

Además, cada una de ellas tiene sus particularidades, beneficios específicos para diferentes dolencias o momentos. Y, por si esto fuera poco, es divertido intentar realizarlas. Pide ayuda en clase y déjate llevar. ¡No tienes nada que perder!

Estas son algunas asanas invertidas

Aquí tienes una breve lista para ir tomando contacto con estas posturas:

  • Adho Mukha Svanasana – postura del perro boca abajo: relaja la parte alta de la espalda, despeja la mente, descansa las piernas, abre el pecho, combate dolores de cabeza.
  • Uttanasana – postura de la pinza de pie: despeja la mente, alivia dolores de cabeza, combate el insomnio, estimula el aparato digestivo, alivia el dolor de espalda, fortalece las piernas.
  • Sirsasana – postura sobre la cabeza: equilibra el sistema endocrino, estimula las funciones mentales (memoria, atención), mejora la vista y la audición, combate dolores de cabeza, varices, insomnio, etc.
  • Sarvangasana – postura sobre los hombros: equilibra el funcionamiento de la tiroides, equilibra el sistema nervioso, estimula el aparato digestivo.
  • Halasana – postura del arado: flexibiliza la columna vertebral, masajea los órganos internos, ayuda a relajarse.
  • Viparita Karani – postura de las piernas en alto: una opción cuando estás con la menstruación o si tienes problemas de cervicales. Practícala en lugar de Sirsasana y Sarvangasana. Descongestiona las piernas, rejuvenece el organismo.
  • Balasana – postura del bebé: se puede considerar invertida por la posición de los órganos del cuerpo, a pesar de estar prácticamente en reposo y sin hacer piruetas. ¡Qué buena sorpresa, verdad! Además, combate el insomnio, despeja la mente, flexibiliza las caderas, fortalece las piernas y te aporta una recarga de energía cuando sales de ella. Es de lo más reparadora.

Contraindicaciones de las posturas invertidas

Quizá el tema más debatido entre yoguis sea, con respecto a estas asanas, si practicarlas o no durante la menstruación. Personalmente, opino que es mejor evitarlas durante esos días. Es sólo mi punto de vista personal. Aparte de eso, y de forma genérica, es aconsejable que no realices estas posturas si estás en uno de los siguientes casos:

  • Tensión alta.
  • Problemas de corazón.
  • Problemas cervicales.
  • Tiroides inflamada.
  • Otitis.
  • Anginas.
  • En el caso de Sirsasana, trombosis, conjuntivitis, glaucoma, desprendimiento de retina, crisis de migrañas.

Si quieres información más detallada sobre alguna de estas posturas, o quieres compartir tu experiencia, deja un mensaje en este post.

Yoga y menstruación

Yoga para la menstruación

Durante las clases de yoga (asanas) el final de la práctica suele ser el momento de realizar posturas invertidas, en este momento el instructor o maestro que está asistiendo la clase suele decir “si alguna de vosotras está con el periodo que no haga está asana o haga x variante”. Esto suele pasar por ejemplo con Sarvangasana – La Vela.

El yoga es una práctica milenaria diseñada y transmitida por hombres que sin embargo en Occidente practican mayoritariamente las mujeres. Y nunca ha sido modificado a partir de la escucha de la mujer y de los cambios que vive el cuerpo en sus diferentes ciclos. El yoga y la menstruación, así como las etapas del ciclo menstrual, difieren de una mujer a otra. Cada mujer es única y por tanto su ciclo menstrual también.

Cuando tenemos la regla nuestro cuerpo está sufriendo varios cambios que hay que respetar. En líneas generales, se recomienda no practicar yoga durante los tres primeros días de menstruación, pero esto no es una ciencia exacta ya que a cada mujer le afecta de una forma distinta, por lo que tenemos que ser flexibles y lo más importante es escuchar a nuestro cuerpo.

El yoga y la menstruación

El ciclo menstrual dura 28 días, dependiendo de cada mujer puede durar más o menos, pero tomaremos esos 28 días como referencia. Durante ese periodo, la ovulación se produce entre los 12 y 16 días, que son los días en los que el óvulo puede ser fertilizado. Después del día 16, comienza la caída del óvulo hasta que se produce de nuevo la menstruación.

La medicina occidental por tanto, divide el ciclo en 2 fases, sin embargo, la medicina ayurvédica (medicina tradicional india) y en medicina china, dividen el ciclo menstrual en 4 fases de periodos de 7 días; menstruación, pre-ovulación, post-ovulación y pre-menstruación.

El yoga y la menstruación. Días 1-7

En este periodo se produce la menstruación, el sangrado, que durará aproximadamente 7 días. Es cuando se expulsa el óvulo, este periodo venimos de una fase más energética a una más suave. La idea es realizar una práctica con movimientos más energéticos que ayuden a expulsar acompañados de movimientos más suaves que toquen meridianos y desbloqueen.

En esta fase, las asanas invertidas (con la cabeza sobre los hombros) no son recomendables ya que invierten el sentido de bajada del flujo menstrual, cuando lo que queremos es justo lo contrario, contribuir a la eliminación del flujo.

En esta fase, la práctica de yoga recomendada incluiría:

  • Movimientos de cadera y espina dorsal.
  • Posturas sentadas.
  • Estiramientos de piernas.
  • Saludos al sol.

Yoga y menstruación

El yoga pasando la menstruación. Días 7-14

En esta fase ya se ha eliminado todo el flujo menstrual. Aquí lo ideal es una práctica suave, ya que el cuerpo ha perdido sangre, que es energía y debe restaurarla. El Yin Yoga o el Yoga restaurativo pueden ser una buena elección. El día 12 comenzará la ovulación por lo que a partir de ese día convendría empezar a practicar un yoga más energético que ayude a la fase de ovulación.

El yoga tras la ovulación. Días 14-21

Ashtanga yoga o, cualquier tipo de Vinyasa o yoga más dinámico o un Hatha yoga intenso, contribuirán a aportar esa energía. Hasta que comience la menstruación. Y ahí comienza de nuevo el ciclo.

Por último, decirte, si tus reglas son muy dolorosas, hay posturas concretas que ayudan a aliviar el malestar, permitiendo practicar y ayudando a relajar, algunas de las más conocidas son: balasana, pachimottanasana y medio puente.

Tomar consciencia de lo que está pasando en nuestro cuerpo, nos ayuda a aportarle lo que necesita en cada momento. Nuestro cuerpo está en constante cambio y nuestras necesidades también.

La importancia de respirar bien

Yoga y respiración

“Respirar bien”. Como si no supiéramos respirar. Pues… te sorprenderás si te digo que no, en realidad no sabemos respirar bien. Respiramos casi por supervivencia, de manera superficial y utilizando una parte ínfima de nuestros pulmones.

No nos tomamos el tiempo suficiente para inhalar y exhalar, no llevamos el oxígeno hasta la parte baja de los pulmones y no hacemos todo el proceso sólo por la nariz. ¿Has observado a un bebé durmiendo? Así es como deberíamos respirar también de adultos. Nunca es tarde para reaprender.

Yoga y respiración

No importa cuál sea el yoga que practiques, si es hatha, asthanga, yin o cualquier otro. Los profesores insistimos mucho en tu respiración, en acompasarla a tus movimientos para ayudar a alargar y estirar tus músculos, para disfrutar de la postura en sí y para obtener todos los beneficios posibles de ella.

Pero no sólo eso. Oxigenar correctamente tu cerebro ayuda a calmar tu mente y a enfocarla en el momento presente.

Yoga significa unión de cuerpo y mente, y la base de dicha unión, los cimientos por donde empezar a construir tu práctica, es la respiración. Es importante reaprender algo que sabías inconscientemente al nacer y que fuiste olvidando a medida que ibas creciendo.

Beneficios de aprender a respirar

Pranayama en sánscrito significa control de la respiración. A modo práctico, se traduce en ejercicios cuyo objetivo es controlar el prana o energía vital, equilibrar el flujo de oxígeno y de energía. Los hay de muchos tipos y algunos sólo pueden realizarse bajo supervisión de un yogui experimentado.

Practicamos pranayama para:

  • Purificar el cuerpo.
  • Equilibrar la energía y aumentar el nivel de la misma.
  • Estabilizar la actividad mental.

A cambio, obtenemos estos beneficios:

  • Mejora la captación de oxígeno, estimula el proceso digestivo.
  • Aumenta la capacidad pulmonar, mejora la memoria, aporta claridad mental.
  • Tonifica el corazón, el sistema nervioso, la médula espinal y el cerebro.
  • Estimula la regeneración celular.
  • Equilibra la energía y activa los chakras.
  • Ayuda a calmar la mente, lo cual influye al practicar concentración, atención consciente y meditación.
  • Ayuda a combatir el insomnio.
  • Dependiendo del tipo de pranayama realizado, puede, además, tener efectos relajantes o estimulantes.

Tipos de pranayama: técnicas de respiración yoguica

Brevemente, vamos a repasar los tipos de pranayama más comunes, para que te suenen. En clase practicamos algunos de ellos. Al menos las primeras veces, no los hagas sin supervisión. Es mejor que aprendas bien la técnica antes de lanzarte a realizarlos por tu cuenta.

Kapalabhati – se practica mucho en Kundalini yoga, es un ejercicio energizante, con exhalación forzada en el abdomen, inhalación automática y retención de aire.

Nadi Sodhana – consiste en respiración alterna por las fosas nasales. Si quieres conocer la técnica completa, puedes descubrirla en este artículo de nuestro blog.

Anuloma Viloma – muy similar al anterior, en este ejercicio se realizan retenciones de aire antes de cambiar de lado.

Bhramari – respiración de la abeja, se emite un sonido como un zumbido durante la exhalación.

Ujjayi – utilizada habitualmente en Vinyasa y Ashtanga yoga, se basa en sentir el paso del aire por la garganta.

Más allá de la esterilla

No es necesario que vayas aplicando técnicas de respiración en la fila del súper o cuando pelas una naranja. Pero sí te ayudará, cuando te acuerdes, respirar lenta y conscientemente; especialmente durante los momentos más tensos del día, en los que sea más necesario calmarse un poco antes de actuar.

Cuando veas que la situación te supera, detente, cierra los ojos, respira y después actúa. Las primeras veces tendrás que centrarte y hacerlo de forma muy consciente. Con el tiempo verás que surge solo, que forma parte de ti. Inhala, exhala, om…

¿Cómo evitar las lesiones de principiante en el yoga?

Qué es la propiocepción

Ya sabemos que el yoga nos aporta grandes beneficios a nivel físico y mental pero es importante tener en cuenta una serie de factores para desarrollar una práctica saludable y evitar así lesiones.

Cuando empezamos a practicar yoga algo de lo más importante es ser muy conscientes de nuestro cuerpo, esto nos lleva hacia desarrollar el sentido de la propiocepción.

¿Y qué es la propiocepción?

Es la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y la posición de las articulaciones y los músculos.

El yoga nos ayuda a desarrollar este sentido para tener una práctica más saludable y a su vez ser conscientes de nuestro cuerpo es vital para el desarrollo de una práctica saludable.

Cuando vamos a una clase de yoga a menudo el profesor/a hace incapié en que sintamos nuestra respiracón, normalmente la parte inicial de la clase es una escucha de la respiración para poder percibir de manera consciente el estado del cuerpo;interiorización, y poder así desarrollar la práctica desde la atención plena.

Ejercicios de propiocepción

Estamos hechos de ambos, la mente piensa y el cuerpo ejecuta por eso debemos prestar especial atención a los dos, además, Yoga significa unión por lo que van o deberíamos hacer que fuesen de la mano durante la práctica.

A nivel mental hay varias cosas a tener en cuenta:

Ser coherentes con nuestra práctica, si acabamos de empezar seguramente deberemos elegir la versión inicial de cada postura/asana.

Abandonar la exigenciaYoga no es una competición para ver quién hace mejor las posturas, esto nos aleja de la verdadera conexión con nosotros ya que en ese momento practicamos para impresionar a otros y ahí es fácil lesionarse.

-Prestar atención a nuestros pensamientos, que traen una respuesta directa a nivel físico, desarrollar un pensamiento respetuoso hacia nosotros y los demás es una parte de evitar lesiones, ya que lo que pensamos influye para bien o para mal en nosotros.

A nivel físico vamos a empezar hablando de “la rodilla”

La articulación de la rodilla es la articulación central de los miembros inferiores.La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

Ejercicios de propiopercepción

 

En la foto podemos ver cómo la articulación de la rodilla está alineada con el tobillo, ésta alineación ayuda a no hiperflexionar la rodilla,cuando la rodilla sobrepasa la línea del tobillo y se dirige hacia los dedos de los pies. Teniendo en cuenta esto, evitamos lesionarnos esta importante articulación.

Además si tenemos algún tipo de lesión en la rodilla deberemos prestar una especial atención e incluso comentarlo con nuestro profesor/a por si hay algún asana que no sea recomendable para nosotros.

Seguimos hablando de “la muñeca”

La muñeca es la articulación que une los huesos cúbito y radio al carpo, es decir, el antebrazo y la mano.Realiza movimientos de flexión y extensión.

Es muy común cuando se empieza a practicar yoga sentir que las muñecas se sobrecargan pero también es una de las lesiones más comunes entre los practicantes avanzados de yoga y es por esto por lo que vamos a hablar de ella con especial cuidado.

Ejercicios de propiopercepción

Observamos la foto para volver a hablar de la alineación pero en este caso es la muñeca la que debe estar alineada con el hombro,ya que si el peso del hombro se dirige hacia delante sobrepasando la muñeca la estaremos sobrecargando y antes o después nos dolerá.

Otro punto a tener en cuenta es dirigir el peso hacia las yemas de los dedos,no estamos acostumbrados a extender los dedos y presionar el suelo con las yemas pero esto tiene un efecto muy beneficiosos sobre las muñecas ya que aligera el peso sobre ellas. Podemos intentar tomar conciencia de la L que se forma entre el dedo gordo y el índice y conectarlos en la tierra firmemente cuando nuestras manos estén ancladas a ella para evitar dolores y futuras lesiones de muñeca.

Para terminar vamos a hablar de “el hombro”

El hombro es un conjunto de varias articulaciones que colectivamente brindan un amplio rango de movimiento al brazo.

La gran movilidad del hombro puede ser perjudicial si no aprendemos a concienciar a la articulación escapulotorácica. En yoga las lesiones de hombro se deben a una falta de coordinación de los músculos que mantienen el omóplato unido a la caja torácica. Estos son el serrato anterior y los romboides.

Ejercicios de propiopercepción

En la imagen podemos observar que el hombro está en rotación externa, esta rotación protege la articulación y nos ayuda a evitar lesiones.

Hay otras posturas en las que constantemente seremos llamados a rotar los hombros externamente como por ejemplo en el perro cabeza abajo, creando así espacio entre los hombros y las orejas y aligerando la tensión.

Es importante prestar atención a la alineación nuevamente e intentar alinear ambos hombros entre sí cuando los brazos estén extendidos,creando una línea que los una y a su vez que los separe de las orejas y alineando los hombros con las muñecas cuando las manos estén apoyadas en el suelo en posturas como cuatro apoyos o la plancha, para dejar que el peso de los hombros se extienda hacia los dedos de las manos.

Como vemos en la foto una manera saludable de comenzar a trabajar la conciencia del hombro es flexionando los codos para que la articulación esté en su lugar y no salga de él al extender los brazos.

Y hasta aquí mis recomendaciones para evitar lesiones de principiante en la práctica de yoga.

Os invito a probar tranquilamente vuestra práctica para que entre todos hagamos una práctica segura y saludable desde el principio y recuerda:

¡Vigila lo que piensas cuando practicas porque condiciona lo que haces, si estás pensando en ir a comprar el pan al acabar la clase dificilmente sabrás cómo estás colocando tu hombro o tu rodilla!

Un abrazo y

Namasté.

Dormir mejor con yoga

Yoga para dormir mejor

La vida en occidente en los tiempos que corren nos envuelve en jornadas interminables, prisas a todas horas y ruido por todas partes. Comes a deshoras, tu agenda está llena de compromisos y parece que no puedes llegar a todo. Todo ello se traduce en dificultades para dormir.

La práctica de yoga te ayuda a regular tus bio ritmos y, sobre todo, la glándula pineal, segregadora de melatonina, que es la hormona responsable de los ciclos del sueño.

Asanas que te ayudan a dormir bien

Las asanas que más ayudan a regular los ciclos del sueño son aquellas en las que tu corazón está al mismo nivel que tu cabeza o por encima de ella (posturas invertidas). Ello facilita que el cerebro se oxigene y tonifique y que la glándula pineal se beneficie de ello.

Una práctica relajada antes de ir a la cama, en un entorno cálido y silencioso, hará que duermas como un bebé.

Posturas de yoga para dormir mejor

No todas estas posturas son válidas para todo el mundo. Ten en cuenta tus características y, si tienes dudas, consulta con tu profesor o deja un mensaje en este post y responderé tus preguntas.

  • Sirsasana – postura sobre la cabeza. Se considera “el rey” de las posturas, pues tiene tantos beneficios que podríamos realizarla en exclusiva. Está contraindicada en casos de glaucoma, hipertensión, problemas de corazón y embarazo (a no ser yoguinis experimentadas).
  • Sarvangasana – postura sobre los hombros, o la vela. “La reina”, beneficiosa para múltiples trastornos. Puedes colocar una manta doblada bajo los hombros y cuello para evitar molestias. No la practiques si tienes hipertensión.
  • Halasana – postura del arado.
  • Paschimottanasana – postura de la pinza sentada.
  • Viparita Karani – postura de las piernas en alto. La puedes realizar en lugar de las dos primeras.
  • Savasana – postura del cadáver.

Pranayama: respiración de yoga para dormir

Ya sabes que la práctica de yoga incluye también ejercicios de respiración o pranayama. Son muy importantes para regular el flujo del aire y de energía (prana) y para calmar la mente.

Uno de los ejercicios más eficaces si quieres equilibrar y calmar tu mente es Nadi Shodana, o respiración alterna: con el pulgar de la mano derecha tapas tu fosa nasal derecha, y con los dedos anular y meñique tapas tu fosa nasal izquierda. No al mismo tiempo, sino de forma alterna.

Tapas tu fosa nasal derecha con el pulgar antes de comenzar.

Empiezas inhalando por la izquierda, tapas, exhalas por la derecha. Inhalas por la derecha, tapas, exhalas por la izquierda. Y repites el ciclo.

Por la fosa por la que exhalas vuelves a inhalar. Cuentas mentalmente para que la duración de la inhalación y la exhalación sea la misma, y finalizas exhalando por la izquierda.

Sin embargo, si llevas un día muy ajetreado y no consigues relajarte y desconectar ni un par de minutos, o sientes que tu mente está muy alterada, te recomiendo que tapes sólo tu fosa nasal derecha y respires por la izquierda de forma controlada y lenta.

¿Qué más puedo hacer?

Tu dieta, tu rutina y tus costumbres influyen más de lo que crees. Cada cosa que haces ca
da día repercute en tu descanso nocturno. Puedes hacer mucho más de lo que piensas para disfrutar de un sueño reparador.

Intenta cenar temprano y que tus alimentos sean ligeros y calientes. Si puedes, unas dos horas antes de irte a dormir. Por supuesto, deja el móvil (¡y la tv!) fuera de tu habitación. Desconecta todos los dispositivos electrónicos. Si vas a llevarte algo a la cama, que sea un libro.

Si decides probar las técnicas de respiración, hazlo justo antes de acostarte.

Date tiempo, nada de esto es magia. Tu cerebro se tiene que ir acostumbrando a tus nuevos hábitos y no es algo que ocurra de la noche a la mañana. Dentro de unas semanas me cuentas qué tal te ha ido.

Dulces sueños…

Yoga para la sexualidad

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Yoga para la sexualidad

¿Qué esperarías de un taller de yoga para tu sexualidad?, ¿qué dudas llegan a tu mente?, ¿qué inseguridades llegan a tu corazón?, ¿qué culpas y vergüenzas llegan a tus entrañas?

Seguramente las respuestas a estas preguntas hayan ido de lo más superficial, centrado en el empeño y en los qué hacer, para llegar a las emociones más profundas que no siempre surgen en las conversaciones sobre sexo en la sobremesa. La sexualidad es algo que nos atraviesa a todxs y que cada unx lleva impreso a través de una biografía, unas creencias, un espacio de validación de éstas…

Por esto, a pesar de poder trabajar en la fuerza de tus músculos pélvicos para incrementar la intensidad de los orgasmos, trabajar la flexibilidad para comenzar a investigar cada postura del kamasutra… soy más de trabajar en el corazón, con el miedo, la vergüenza y la culpa para llegar al auto-conocimiento, aceptación y gozo cuando se habla de sexualidad.

5 cosas que el yoga me ha enseñado sobre mi sexualidad

Antes de mi formación como profesora de yoga, antes incluso de formarme como sexóloga; ya disponía de mucha “información” a través de esas revistas adolescentes que nos “iluminan” en nuestras primeras relaciones amorosas y eróticas. Me creía de una generación que había dejado de lado los tabús y se había liberado de la escisión cuerpo-mente.

Aprendí infinidad de cosas sobre cómo seducir y “amar” al otro… pero hubo un artículo que me falto: Cómo amarme a mi, a mi cuerpo; cómo descubrir mis deseos, satisfacerlos, sin culpa, sin vergüenza. Cómo conectar con el valor de las sensaciones sutiles de mi cuerpo, cómo valorar una mirada y una caricia. Cómo quedarme en el presente sin buscar ese orgasmo del que todo el mundo hablaba pero que pocas de mis amigas habían alcanzado.

Volviendo al Yoga, me centraré en el ​Tantra yoga,​ que no habla tanto de posturas, ni de coitos; sino de respiraciones y encuentros consigo mismo, con el/la otrx, con el/la otrx que vive en nosotrxs… habla de una filosofía alrededor de abrazar la dualidad masculina y femenina ( nuestro Shiva y Shakti), la dualidad cuerpo-mente, la dualidad de las luces y las sombras. Esta separación es solo una ilusión, un maya.

Es una filosofía que deja de lado la renuncia de lo corporal de la tradición Védica para un acercamiento consciente y sagrado a los sentidos, a lo terrenal, a lo experiencial como camino a la expansión de la conciencia. Un caminar a través de nuestras creencias, moralidades y prejuicios para crear un espacio donde concebir nuestra verdad y acoger el placer como una forma más de acercarse al bienestar.

Y ¿ Esto cómo me ha afectado en mi vida?

Honrar y dar valor a mi ser, mi cuerpo, mis deseos y expresiones

Sexualidad no es lo que ocurre entre las sábanas, que también, sino la expresión única y particular de nuestro ser mujeres u hombres; y en este ser, en esta expresión tenemos enredadas muchas emociones y creencias que nos alejan del no sólo aceptarnos sino valorar cada centímetro de nuestro ser, de nuestro aliento . Si no amo y “hago el amor” al ser que me encuentro cada mañana en el espejo, ¿cómo voy a ser capaz de hacer el amor de una forma sana con nadie?

Ejercicio-​ mírate al espejo, quédate ahí, respira y observa cada parte de tu cuerpo desnudo, observa su historia, toma conciencia de las sensaciones y emociones que surgen al observarte. Recógelas. Haz un escrito agradeciendo cada una de las partes de tu cuerpo, cómo te han ayudado a llegar hasta aquí, qué sensaciones te han regalado…

Hacer el amor

Dejar de lado tanta técnica amatoria y comenzar a mirarnos más a los ojos, vernos más allá de éstos. Descubrir ese brillo que se esconde detrás de cada cicatriz en la propia biografía y en la del otro, amarse con luces y sombras. He aprendido a acariciar menos genitales y a tocar más alma, ha aprendido a dejarme respirar y degustar el que en un momento nuestras respiraciones fluyen al mismo ritmo para luego volver a reencontrarme con el mío, sin forzar nada, sin fingir nada.Este es el proceso creativo, de crearse, recrearse y recrearnos. He aprendido a mirarme a los ojos, a mi cuerpo; a mirarte a los ojos, a tu cuerpo; he aprendido hacer el amor, a hacerme el amor, a AMAR.

Ejercicio-​ regálate un auto-masaje con una crema o aceite que te guste en contacto con tu respiración,con mucho amor, cariño . Si surge alguna sensación desagradable, intenta recogerla y no juzgarla; aprendiendo a acariciar y a amar tus cicatrices (puedes hacer este ejercicio también con tu pareja).

Comprendí que mi cuerpo no es un instrumento de exploración, sino la exploración en si misma

Estar presente

Hay una frase con la que me gusta comenzar mis clases: “​Deja que tu respiración suceda”. Es la llamada a estar presentes, ser presentes. Durante una clase de yoga ponemos el foco en la respiración, nuestra energía, los sentidos; y a ser consciente de todo ello a través del movimiento. Teniendo mi mente ocupada en pasado o futuro a través de expectativas y/ o creencias desconecto de mi cuerpo y mis sensaciones. A través del Yoga he encontrado un camino de vuelta a mi cuerpo, al sentir, pensar: la respiración. La respiración en si misma me devuelve al único momento que existe, aquí y ahora, aquí es donde puedo existir, ser, expresarme, sensarme, sensarte, amarte y amarnos.

Ejercicio-​ una sesión de yoga nidra es perfecta para reconectar con nuestro cuerpo y ejercitar la atención plena.

Conectar con la sensualidad

En el mundo de los destinos, a los que preferiblemente llegar rápido; nos perdemos el gozo del camino. y la que hago a través de mis cinco sentidos, escuchando, oliendo, degustando, divisando, sintiendo cambios de temperatura, presión, texturas…Dice la mitología Hindú que el primer encuentro amoroso de Shiva y Shakti duró 25 años ininterrumpidos de entrega, en este tiempo no hubo ninguna “culminación”, sino que la presencia y entrega de ambos suponía estado de plenitud tal que no deseaban esta separación.Un encuentro erótico, ya sea con otrx o contigo mismx, es una fuente de placer en si mismo, sin destinos orgásmicos o geográficos. Disfrutar de los sentidos, recovecos, sensaciones; degustar sin prisas, soltando los temores y vergüenzas que aparezcan en el camino.

Ejercicio-​ haz un kit para los 5 sentidos, algo que te guste oler, saborear, escuchar, tocar y ver. Date un homenaje para los sentidos! Eso sí, centrandote en un sentido cada vez y poniendo allí toda tu atención. Tómate tu tiempo.

Trabajar la flexibilidad de mis creencias a través de la flexibilidad de mis caderas

En este camino al encuentro con lo sutil de nuestra sensualidad y sexualidad también he aumentado mi tono muscular, resistencia y flexibilidad lo que ha incrementado mi capacidad de exploración en ese encuentro; sobre todo el desarrollo de un movimiento consciente y más libre. Todo el trabajo de apertura de caderas, pecho o desarrollo de mi mulabhanda no solo ha cambiado el contacto mis sensaciones físicas, sino que las ha ido liberando de juicios e inflexibilidades mentales, rigideces amatorias…Porque al final nuestra fuerza, flexibilidad y equilibrio dentro del mat de yoga se refleja en nuestras actitudes, sensaciones y relaciones.

Ejercicio-​ ponte tu outfit de Ykile y ves a soltar creencias, miedos y vergüenzas, a ganar fuerza, flexibilidad y resistencia a una clase de yoga.

Resumiendo, creo que el yoga ha aportado cuerpo a todas mis teorías aprendidas a través de mi biografía; me ha regalado nuevas sensaciones y deseos y sobre todo me ha ayudado a relacionarme de forma diferente con ellos; me ha permitido darme permiso para sentir, para amar y amarme.

Beneficios del yoga para la mente

Beneficios del yoga para la mente

Aunque para muchos el yoga es una práctica física, lo cierto es que va mucho más allá

Esta práctica milenaria se ha ido expandiendo desde la India al resto del mundo debido a sus numerosos beneficios, ya que garantiza un cuerpo firme, una mente en calma y un espíritu benevolente, mejorando nuestra calidad de vida, en estos tres ámbitos.

En qué consiste la práctica de yoga

La verdadera práctica de yoga está compuesta de posturas (​asanas), relajación (​savasana), meditación (​dhyana), respiración (​pranayama), kriyas (limpiezas), mudras (sellos energéticos) y kirtan (cantos), convirtiéndose además de en un ejercicio, para muchos, en una forma de vida que busca el bienestar, la paz interior e implica un estilo de vida que compromete a la observación de pautas éticas, principios de vida y una alimentación adecuada.

El yoga integra movimiento y respiración sincronizándolos y transformándolos en una sola cosa. Su práctica puede transformar también tu vida generando cambios profundos en nuestra salud. De hecho, se usa como medicina preventiva o rehabilitadora porque estimula los procesos
metabólicos y anabólicos y mejora la circulación de energía, oxigenando el cuerpo.

Beneficios del yoga para la mente

Pero aparte de sus beneficios fisiológicos, que son muchos, debemos también enumerar las consecuencias positivas que produce en la mente, el bienestar emocional y el cerebro.

  1. Quizás el beneficio más destacable y por que el que la mayoría de la gente busca practicar yoga hoy en día es porque ​ayuda a reducir el estrés. ​​El estilo de vida de las sociedades occidentales nos puede llevar a padecer estrés, con las consecuencias que puede traer a posteriori (ansiedad, depresión…). La práctica continuada de yoga, reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
  2. Favorece la producción de serotonina, un neurotransmisor que participa en muchos procesos y una de sus principales tareas es aumentar la producción de melatonina, la hormona que regula los ciclos del sueño. Por lo tanto, podemos afirmar que la práctica de yoga, ​mejora el sueño​​.
  3. Otra de las tareas de la serotonina es regular el humor. Niveles bajos de serotonina se asocian a conductas depresivas y ​obsesivas​. La práctica regular de yoga, ayuda a mejorar significativamente en personas con este perfil, de manera similar al ejercicio físico, debido al aumento de serotonina.
  4. Los practicantes de yoga ​mejoran la concentración​​, coordinación, tiempo de reacción, memoria, el aprendizaje y muestran una mayor habilidad para resolver problemas. 20 minutos de yoga al día son más beneficiosos a nivel cognitivo que una sesión de ​actividad física intensa.
  5. Investigadores estadounidenses de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts han demostrado, tras un estudio, que el yoga y la ​meditación​ aumentan el tamaño de los ​telómeros​, unas estructuras que se localizan en los extremos de los cromosomas y que se relacionan directamente con el envejecimiento, el desarrollo de ciertas patologías e incluso con una muerte prematura.

El yoga como fuente de autonocimiento

El estudio concluye que parece existir una correlación positiva entre telómeros sanos y de gran tamaño, y el incremento de longevidad, la prevención de enfermedades degenerativas y la salud de las personas. Hacer yoga solamente 15 minutos al día es suficiente para producir cambios bioquímicos en el cerebro y las neuronas y ​alargar y mejorar nuestra calidad de vida.

Otro de los principales efectos que tiene el yoga en nuestra mente es que nos ayuda a desarrollar un ​autoconocimiento​​ profundo de nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestro pensamiento, favoreciendo el ​autocontrol​​.

En definitiva, lo que comienza siendo una mera práctica física en muchos casos, termina revolucionando nuestro interior para dejar su poso también a nivel mental.

Beneficios del yoga para la espalda

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¿Sabías que la columna vertebral es el eje de la salud y de la serenidad?

La columna vertebral nos recorre de arriba a abajo, es la raíz que nos mantiene conectados a la tierra y nos alarga hacia el cielo, además de contener la médula espinal, el canal a través del cual el cerebro envía y recibe las señales eléctricas que dan instrucciones a las piernas y los brazos entre otras partes del cuerpo.

Nuestra columna es el eje que nos mantiene erguidos, que sujeta nuestro cuerpo de manera estable y que a su vez nos permite realizar infinidad de movimientos, se extiende, se flexiona y rota en ambas direcciones,permitiéndonos girar a izquierda y derecha. Una columna vertebral sana es estable y flexible a la vez.

El yoga llega a nuestras vidas por diferentes motivos ya que cada persona tiene unas necesidades distintas pero los resultados antes o después son los mismos, el yoga mejora nuestra salud, mejora nuestra vida.

¿Sabías que …?

El ritmo de vida y muchos de nuestros hábitos interfieren en el estado de nuestra columna y nuestro sistema nervioso deteriorando nuestra calidad de vida

La espalda se divide en tres partes: la zona baja o lumbar, la zona media o dorsal y la zona alta o cervical.

Seguramente que en algún momento has sufrido un dolor de espalda; a nivel cervical, dorsal, lumbar o en varias zonas a la vez. Los motivos pueden ser varios pero frecuentemente están ligados a permanecer en una postura incorrecta y la acumulación de tensión física y mental, que va reduciendo la longitud,aprisionando las vértebras, cerrando espacio para que la respiración se desarrolle de manera completa y acortando el rango de movimiento de nuestra espalda hasta dejarnos limitados y doloridos.

¿Cómo nos beneficia el yoga?

El yoga es una auténtica medicina porque en cada práctica moviliza nuestra columna en todas las direcciones posibles.

  1. El yoga flexibiliza nuestra columna porque la práctica nos lleva a extenderla,flexionarla y rotarla con la secuencia de asanas que realizamos, siempre buscando compensar los movimientos, por lo que si hemos extendido la columna seguidamente después la flexionaremos.
  2. El yoga amplia el espacio entre las vértebras y esto ayuda a que las terminaciones nerviosas estén libres y no pinzadas.
  3. El yoga mejora nuestra postura al trabajar directamente sobre nuestros músculos abdominales, encargados de estabilizar nuestra columna.
  4. En el yoga la Respiración o ejercicios de pranayama juegan un papel muy importante, existen pranayamas en los que trabajamos con la retención del aire con los pulmones llenos, esto estira los músculos intercostales y moviliza las costillas. Conseguimos así aliviar la sensación de compresión de la caja torácica y respiramos mejor.
  5. El yoga aporta grandes beneficios a las personas con escoliosis ya que los estiramientos y torsiones llevados a cabo durante la práctica trabajan los grupos musculares que quedan descompensados debido a la forma asimétrica del tronco,hay estudios que prueban que el yoga puede ayudar a las personas con escoliosis, entre ellos este bastante reciente Aquí.
  6. El yoga relaja la musculatura de la espalda y esto hace que seamos menos propensos a sufrir contracturas y estemos más tranquilos a nivel físico y mental.

B.K.S Iyengar decía: “Si todo el mundo practicara yoga las farmacias tendrían que cerrar”

Desde luego es mucho más sencillo ir a la farmacia y comprar algo para aliviar el dolor de espalda, sea cual sea el origen de este dolor que ponernos a respirar y practicar 10 minutos de yoga al día, pero sin duda es muchísimo más beneficioso practicar y llegar a la raíz del problema para encontrar la verdadera solución y dejar de sufrir ese dolor que andar poniendo parches.

¿Y qué puedo hacer?

Yo personalmente os recomiendo unos minutos de respiración sentados en postura cómoda, en la que nuestra columna pueda estar erguida con las piernas cruzadas y podamos respirar de manera normal simplemente y hacernos consciente si nos molesta alguna zona de la espalda desde el sacro hasta la coronilla e ir llevando la conciencia sobre esas partes y el aire.

Tras esto unas asanas son el mejor remedio para mejorar nuestra espalda,entre ellas yo os recomiendo esta:

Beneficios del yoga para la espalda

Para realizar esta postura o Âsana (Adho mukha svanasana-perro cabeza abajo), partimos de cuatro puntos de apoyo con las rodillas en el suelo bajo las caderas, abrimos bien las palmas de las manos y separamos los dedos entre sí,aliviando así el peso sobre las muñecas y enraizándonos profundamente en la tierra.