CÓMO DISEÑAR CLASES DE YOGA INOLVIDABLES

Los profesores de Yoga tenemos una maravillosa responsabilidad, nuestros alumnos se ponen en nuestras manos, entregándonos su tiempo y confiando en nuestra enseñanza. Los profesionales del Yoga debemos ser conscientes de que tenemos impacto en la comunidad de alumnos a la que nos dirigimos y por ello nuestro objetivo no debe ser sólo crear clases de Yoga que gusten a tus alumnos, que satisfagan sus necesidades, sino que superen sus expectativas, que les reten y que les motiven. No olvidemos que, aunque para nosotros sea una clase más, para alguien que asista a esa clase quizá puede ser el mejor momento de su día. Por esta razón los profesores de Yoga podemos ir un pasito más allá, y diseñar clases que enamoren a nuestros alumnos. Existen 3 aspectos fundamentales que van a generar que nuestras clases de Yoga sean inolvidables para nuestros alumnos:

1. PREPARACIÓN PREVIA. Es fundamental planificar con antelación la secuencia de posturas y los momentos de relax, teniendo en cuenta lo siguiente:
a. Definiendo un objetivo o una temática. Este objetivo puede ser, trabajar un grupo muscular, enfocarnos en un tipo de posturas (invertidas, torsiones…), compartir un idea o reflexión, etc.
b. Considerando el tipo de alumno al que nos dirigimos. Qué experiencia tienen con el Yoga, si tienen alguna necesidad especial (embarazadas, niños, ancianos…),
c. Observando los factores medioambientales.
i. Lugar (no es lo mismo si vas a impartir la clase en interior o al aire libre).
ii. Hora de la clase.
iii. Estación del año.

2. ELEMENTOS EXTERNOS. Todo lo que esté a nuestro alrededor mientras impartimos la clase va a influir en nuestra enseñanza y en la experiencia de nuestros alumnos. Es fundamental que no descuidemos:
a. Luz. Si puede ser natural mejor, y tanto si es natural como artificial que no sea directa a ningún alumno. Si tenemos posibilidad de regularla, sería interesante hacerlo según el momento que estemos en la clase:
i. Luz potente para energizar en los Saludos al sol y las Asanas.
ii. Luz tenue o ninguna luz, para relajar durante el Relax Inicial y Final.
b. Orden y limpieza. Es algo tan básico como importante. Es nuestra responsabilidad como profesores, aunque la sala no sea nuestra. Ya que influirá directamente en la percepción del alumno.
c. Música. Siempre en segundo plano. De estilo neutro a no ser que nuestra intención sea comunicar con ella y por supuesto, más baja que la voz del profesor.
d. Ropa. Es importante que cuides tu atuendo, que sea adecuado para tu labor como profesor y que demuestre tu personalidad, para que estés cómodo y seguro de ti mismo.

3. ACTITUD DEL PROFESOR. Hay 5 cualidades que todo profesor de Yoga debe cuidar y practicar a la hora de dar clase:
a. Generosidad. Entregando todo el valor, conocimiento y cuidado posible a sus alumnos.
b. Atención. Plena a lo que está aconteciendo en la clase, para hacer ajustes, para dar ánimos, para que tus alumnos te sientan presente y accesible.
c. Humildad. Porque no lo sabes todo y debes admitirlo. De esta manera serás responsable, profesional y cercano.
d. Humor. Dándole perspectiva a las cosas, demostrando flexibilidad e inteligencia.
e. Personalización. Conociendo en nombre de tus alumnos, sus limitaciones y capacidades, su experiencia previa con el Yoga y, si tienen algún problema físico, teniéndolo en cuenta. Si ponemos todo esto en práctica te aseguro que tus alumnos lo notarán, lo valorarán y probablemente recomienden tus clases y a ti como profesor, ¡misión cumplida!

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