¿Somos cómo somos en la esterilla? Definitivamente si.

Esta es una frase que me dijeron hace años. Me la dijo mi primera profesora de yoga. Al escucharla no entendí su significado, pero con el tiempo siempre resonaba en mi cabeza…
Hoy es una frase que digo a mis alumnos, ya que define perfectamente nuestra manera de ser. En la práctica de asanas no solo hacemos posturas, quizás parezca solo eso, pero hay mucho más. En cada movimiento, en nuestra manera de relacionarnos con la práctica va implícita nuestra manera de ser y nuestra manera de relacionarnos con el mundo.

A través de una práctica sostenida en el tiempo nos podemos descubrir de manera muy profunda e ir modificando comportamientos. Muchas veces pensamos que nos conocemos y además lo creemos firmemente, pero después la realidad es otra. Comportamientos como la autoexigencia, un ego desbordado, la impaciencia, la envidia, la falta de concentración, la falta de enfoque, la escasez de equilibrio, la vanidad…son un pequeño ejemplo de patrones que están en nosotros y que sobre nuestro mat aparecen.

Conocerte a ti mismo por cómo eres durante tu práctica del yoga

Los profesores de Yoga estos patrones los vemos todos los días. Llegamos a conocer a nuestros alumnos de manera muy profunda gracias al cómo se comportan durante la clase. Cuando comienza una sesión de Yoga comienza un nuevo momento para mirar hacia adentro. Simplemente deberíamos de seguir las pautas de nuestro profesor, pero esto no es fácil. Aquí es donde salen a la luz estos patrones de los que os hablo.

Os voy a poner unos ejemplos, a ver si os sentís identificados con ellos.

  • El profesor os guía en una secuencia donde avisa poner atención a la zona lumbar, ya que es una zona con poca movilidad, pero tu fuerzas. Sientes dolor en la zona, pero sigue forzando. No puedes ser el único que no llegue a esa postura en la clase! al día siguiente esa zona la sientes dolorida.
  • Llegas a tu clase y observas que el lugar donde normalmente te sueles poner está ocupado por otra persona. Comienza la clase y no te sientes bien, te sientes desubicado. Hoy sientes que no es tu dia. Tienes una clase muy mala, no te has podido concentrar.
  • La clase está llegando a su fin, y comienzan las asanas invertidas. Sabes perfectamente que pasos llevar para entrar en ellas pero te da igual. Tu lo que quieres es hacerla. Cuanto más rápido mejor. Qué más da la respiración en estas posturas, crees que lo que cuenta es estar. Te caes…y te caes…y si consigues mantenerla se te olvida respirar.

Son tres ejemplos muy usuales, que dicen mucho sobre nuestro comportamiento.

En el primero sobre todo nos dice un ego desmedido. Un no querer ser el “último” de la clase nos lo está gritando. Seguramente esa autoexigencia en algunos momentos de nuestra vida nos haya servido para superar obstáculos, pero en otras nos ha traido problemas. Aceptarnos con nuestras carencias es parte del proceso. No somos buenos en todo y ni falta que hace. Suelen ser personas que le dan mucha importancia al qué dirán y tienen baja el autoestima.

En el segundo ejemplo, se ve claramente que es una persona que no acepta los cambios. En los cambios no ve una oportunidad, ve un problema. Cuando algo se le escapa de su control se descontrola. El yoga nos enseña a fluir, a soltar, a dejarnos guiar por los acontecimientos de la vida sin apego. Aquí el trabajo es fuerte. Nuestro dia a dia se puede torcer, ya que no todo pasa por nuestro control. Confiar en que lo que sucede es por algo, es la manera correcta de enfrentarnos a los cambios.

En el último caso, nos muestra a una persona que le importa más los resultados que el camino. Son personas que lo quieren todo para ayer. Son perfeccionistas por naturaleza y con toda probabilidad las prisas les acompañan en su dia a dia. Quizás haya problemas de ansiedad y miedos…

¿En cuántas te has sentido identificado? YO EN TODAS. No pasa nada.

Somos humanos, no lo olvides. Estar ahí está bien y lo está por que nos da la oportunidad de vernos. Podemos seguir en ese estado o podemos cambiar de actitud. TODO DEPENDE DE NOSOTROS. No todas las expresiones que mostramos son para corregir, también las tenemos para poder verlas y potenciarlas. Compañerismo, generosidad, empatía, respeto…estas son para sentirnos orgullosos. En la esterilla salen nuestras luces y nuestras sombras. No hay que renegar de las sombras, simplemente hay que observarlas, saber por qué tenemos ese comportamiento y tener la capacidad de ir
corrigiendo poco a poco ese patrón para que sea un aliado y no un enemigo.

Como veis las asanas de Yoga son el primer contacto que tenemos con nosotros mismos. Démosle al Yoga la autoridad y nuestro consentimiento para que nos haga mejores seres humanos. Saquemos lo aprendido a nuestro dia a dia. Utilicemos ese autoconocimiento para cambiarnos y así poder cambiar nuestro mundo.

Namaste.
Lu Martinez. Santander.

11 Comentarios
  • Pau
    Publicado en 15:31h, 23 diciembre Responder

    Cuanta verdad en tus palabras. Yo también me he sentido identificada con todas. Ser consciente de lo que hacemos en la esterilla es un gran paso para mejorar en la vida. A mi me esta ayudando!!

  • Ana
    Publicado en 16:13h, 23 diciembre Responder

    Lu, gracias por tus palabras, deseando seguir leyendote. 1.-

  • Brigida P. Criado
    Publicado en 17:20h, 23 diciembre Responder

    Enhorabuena Querida Lu, por tu reflexión!!
    Descubrir que el yoga es “una terapia” en si misma es algo que hay que valorar y mostrar!! Y hay que dar a conocer, como muy bien dices, que desarrolla en nosotros una capacidad completa de conocernos , aceptando y abrazando los “defectos y potenciando nuestras virtudes” Y que todo, absolutamente todo lo que experimentamos es para algo, Y los profes tenemos la suerte de que cada alumno también nos da la oportunidad de mirarnos a través de ellos! Son nuestro espejo!
    Muchas gracias por esta oportunidad de comunicación! Y felicidades de nuevo!! Estaremos pendientes de lo que nos transmites!!

  • Oscar
    Publicado en 17:55h, 23 diciembre Responder

    Si, también me he sentido identificado en algunos de esos casos. Pero lo importante es darte cuenta de ello y no quedarte con lo negativo, sino con la enseñanza que ese hecho te ha aportado para seguir progresando y mejorando. Y así, poco a poco, te vas dando cuenta que la vida y el yoga se van fundiendo en un solo camino. Namaste

  • Estefania
    Publicado en 18:40h, 23 diciembre Responder

    Con todas … sin saltarme ni una! Jajaj
    En el día a día quizás no nos demos cuenta, pero leyéndote… es que me he visto en muchos momentos y no solo en la esterilla…
    Seguiremos trabajando en ello… como siempre
    Gracias siempre Lu!

  • Mayim
    Publicado en 19:31h, 23 diciembre Responder

    Me he visto reflejada en tu reflexión, no en una sinó en cada una de las situaciones que explicas. Con mis alumnos comento constantemente que si observan su comportamiento durante las clases descubrirán su comportamiento en la vida.
    Gracias por compartir bonica.

  • Ángela
    Publicado en 21:24h, 23 diciembre Responder

    ¡Es imposible no sentirse identificada con lo que escribes! Y pensar que cuando empecé pensaba que estoy del yoga iba a ser una cosa de estirar, llegar a la postura, aprender a respirar…pero va todo más allá. Lo más complicado identificar emociones, acomodarlas y transigir con nosotros mismos…pero poco a poco…de eso se trata! Esperando la siguiente publicación!!!

  • Bárbara
    Publicado en 00:51h, 24 diciembre Responder

    Cuenta razón Lucía!! Genial sigue así 😉

  • Saray
    Publicado en 10:36h, 24 diciembre Responder

    Gracias por tus palabras Lu. Me he sentido muy identificada y gracias por hacer ver que las sombras no son tan malas si no que también hace que podamos saber más de nosotros. Gracias.

  • Rachel
    Publicado en 18:14h, 25 diciembre Responder

    Me he sentido identificada con todos los ejemplos que has dado y este texto me ha echo reflexionar un montón y aprender porque me comporto a veces así. Muchas gracias por enseñarnos tanto para poder mejorar, evolucionar y ser una mejor persona. Un besito muy grande Lu

  • Ruth Castañera Gòmez
    Publicado en 23:24h, 08 enero Responder

    Que gran ejercicio de autoreflexiòn me has conducido a hacer .., eres capaz de acariciar el interior de las personas con tus palabras y despertar la consciencia que en ocasiones tan aletargada tenemos.
    Me declaro una gran FAN INCONDICIONAL tuya. Deseando leerte de nuevo.
    GRACIAS LU, eres inmensa❤️
    Namasté

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