¿Cómo enfoco mi práctica durante la menstruación?

como enfocar la practica del yoga durante la menstruacion

En el blog de Ykile hemos hablado ya de yoga e insomnio, yoga y espalda, yoga para deportistas… Los efectos beneficiosos de esta forma de vida alcanzan cada uno de los ámbitos de tu vida, incluyendo muy especialmente los ciclos vitales de la mujer.

El yoga te puede ayudar desde que empiezas a menstruar hasta que entras en la menopausia, y más allá. Hay secuencias específicas para mejorar los síntomas de la osteoporosis, la artritis y los cambios hormonales de cada etapa de tu vida. Hoy quiero centrarme especialmente en tu menstruación.

Aparte de los síntomas físicos más comunes (cansancio, dolor, hinchazón, calambres), el baile hormonal mensual influye directamente en tu humor y estado de ánimo. Estoy segura de que eso ya lo has notado. Si no es así, obsérvate durante tu próximo ciclo: desde el primer día de tu menstruación anota en un cuaderno, día a día, cómo te sientes y por qué crees que es así.

El yoga es una gran herramienta en estos días para recuperar el equilibrio perdido. Sólo tienes que practicarlo de forma suave, elegir bien las posturas y, como siempre, escuchar lo que tu cuerpo te dice.

¿Cómo enfoco mi práctica?

Si practicas Ashtanga yoga, sabrás que los días de luna nueva y luna llena no se imparten clases. Así mismo, te recomiendan no practicar durante la menstruación. En otras modalidades de yoga escucharás que no hay inconveniente, siempre y cuando no te excedas y te dañes.

¡Ojo! Escucha siempre a tu profesor, y no dudes en preguntarle cuando no lo tengas claro: los ejercicios de pranayama con retención, los que son muy intensos o las posturas sobre el abdomen pueden resultarte incómodas e, incluso, contraproducentes.

Hay profesores que te invitan a experimentar con tu cuerpo y ver qué sientes. Yo me uno a estas opiniones: sólo tú sabes lo que estás sintiendo, cómo te está afectando cada cosa que haces.

Mi experiencia me dice que cuando menos quiero moverme es precisamente cuando más lo voy a agradecer. Suelo incluir torsiones suaves, apertura de cadera, posturas de reposo como balasana, y me tomo mi práctica con mucho respeto y cuidado. Pero, una vez más, cada cuerpo es un mundo. Si te atreves a probar, sólo tengo un consejo: siente tu respiración y muévete con suavidad. Nadie mejor que tú para mimarte.

Las asanas qué te sentarán bien

Aunque tengas costumbre de hacerte una bolita en el sofá, te invito a probar las siguientes posturas durante tu próxima menstruación. Sáltatelas el primer día, si lo prefieres, pero pruébalas el segundo y me cuentas por aquí si te han ayudado.

Puedes hacer todas o sólo unas pocas. Intenta mantener la secuencia ordenada como en esta lista para que el efecto sea mayor. Procura permanecer en la primera postura y en la última un mínimo de 10 minutos en cada una. Para las demás, déjate llevar el tiempo que necesites.

  1. Supta Baddha Konasana – postura del zapatero reclinado. Apoya la espalda sobre un montón de mantas, cojines o, directamente, el sofá.
  2. Ananda Balasana – postura del bebé feliz.
  3. Supta Virasana – postura del héroe reclinado. Si lo necesitas, coloca un cojín bajo la zona lumbar.
  4. Arda Matsyendrasana – postura de la media torsión sentada.
  5. Janu Sirsasana – postura del sauce.
  6. Viparita Karani – postura de las piernas en alto. Un cojín bajo la zona lumbar te ayudará a relajar la presión. Cúbrete con una manta y sumérgete en la relajación, sin prisa.

¿Qué pasa con las posturas invertidas?

Se consideran posturas invertidas todas aquellas en las que el corazón está situado por encima de la cabeza. Si haces un sondeo, verás que cada uno te damos una opinión distinta. En realidad, no hay consenso ni estudios que demuestren si son beneficiosas o perjudiciales.

Sin embargo, yo me decanto por la lógica más pura: tu cuerpo está desechando lo que no necesita, ayudado de la fuerza de la gravedad. Si le das la vuelta, entorpeces el proceso. Es por ello, que prefiero abstenerme de practicar invertidas (más allá de Adho Mukha Svanasana unos segundos) durante mi menstruación.

Después de tu sesión de yoga específica para estos días de tu ciclo menstrual, date un buen mimo: manta, infusión relajante, lectura tranquila, música suave. Cuídate y coge fuerzas para los siguientes días. Pero, sobre todo, obsérvate y escucha lo que tu cuerpo te dice. Cada cuerpo es un mundo y cada uno de tus ciclos es diferente del anterior.

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