Practicando posturas invertidas de yoga

Posturas invertidas de yoga

Cuando hablamos de posturas invertidas, enseguida te imaginas la postura sobre la cabeza, el pino y otras similares. Llamativas de ver, complicadas de hacer, sobre todo si no las conoces. Pero las posturas invertidas van más allá de eso.

No necesitas sujetar todo tu cuerpo sobre la punta de tu nariz. Las posturas invertidas son más variadas y sólo implican tener el corazón situado por encima de la cabeza. Buenas noticias: salvo contraindicación médica, puedes hacerlas. Puedes comenzar por las más sencillas y ya irás llegando a las más vistosas. Todas son igual de efectivas y todas suponen un reto divertido.

¿Nos ponemos del revés?

Igual que pasa con todas las demás cosas que practicamos en yoga, sólo necesitas constancia y, por su puesto, asesoramiento de un profesor, al menos las primeras veces. Te puedes ayudar de mantas, bloques, cinturones o una pared, según sea lo que vas a intentar y la dificultad que le veas. En realidad, tienen más de técnica y repetición que de ninguna habilidad. Todo el mundo las puede hacer.

Qué me aportan las posturas invertidas de yoga

Como digo, se consideran asanas invertidas todas aquellas en las que el corazón está situado por encima de la cabeza. Por tanto, el perro bocabajo (Adho Mukha Svanasana) que haces durante los Saludos al sol, también lo es. No es la más espectacular, pero la practicas a menudo y no te habías parado a pensar que forma parte de esta categoría de asanas.

Entre sus mayores efectos, destacan los siguientes: oxigenan el cerebro, equilibran tu respiración, equilibran tu mente, mejoran tu autoestima (pierdes el miedo a caer), descongestionan las piernas y combaten diferentes dolencias.

Además, cada una de ellas tiene sus particularidades, beneficios específicos para diferentes dolencias o momentos. Y, por si esto fuera poco, es divertido intentar realizarlas. Pide ayuda en clase y déjate llevar. ¡No tienes nada que perder!

Estas son algunas asanas invertidas

Aquí tienes una breve lista para ir tomando contacto con estas posturas:

  • Adho Mukha Svanasana – postura del perro boca abajo: relaja la parte alta de la espalda, despeja la mente, descansa las piernas, abre el pecho, combate dolores de cabeza.
  • Uttanasana – postura de la pinza de pie: despeja la mente, alivia dolores de cabeza, combate el insomnio, estimula el aparato digestivo, alivia el dolor de espalda, fortalece las piernas.
  • Sirsasana – postura sobre la cabeza: equilibra el sistema endocrino, estimula las funciones mentales (memoria, atención), mejora la vista y la audición, combate dolores de cabeza, varices, insomnio, etc.
  • Sarvangasana – postura sobre los hombros: equilibra el funcionamiento de la tiroides, equilibra el sistema nervioso, estimula el aparato digestivo.
  • Halasana – postura del arado: flexibiliza la columna vertebral, masajea los órganos internos, ayuda a relajarse.
  • Viparita Karani – postura de las piernas en alto: una opción cuando estás con la menstruación o si tienes problemas de cervicales. Practícala en lugar de Sirsasana y Sarvangasana. Descongestiona las piernas, rejuvenece el organismo.
  • Balasana – postura del bebé: se puede considerar invertida por la posición de los órganos del cuerpo, a pesar de estar prácticamente en reposo y sin hacer piruetas. ¡Qué buena sorpresa, verdad! Además, combate el insomnio, despeja la mente, flexibiliza las caderas, fortalece las piernas y te aporta una recarga de energía cuando sales de ella. Es de lo más reparadora.

Contraindicaciones de las posturas invertidas

Quizá el tema más debatido entre yoguis sea, con respecto a estas asanas, si practicarlas o no durante la menstruación. Personalmente, opino que es mejor evitarlas durante esos días. Es sólo mi punto de vista personal. Aparte de eso, y de forma genérica, es aconsejable que no realices estas posturas si estás en uno de los siguientes casos:

  • Tensión alta.
  • Problemas de corazón.
  • Problemas cervicales.
  • Tiroides inflamada.
  • Otitis.
  • Anginas.
  • En el caso de Sirsasana, trombosis, conjuntivitis, glaucoma, desprendimiento de retina, crisis de migrañas.

Si quieres información más detallada sobre alguna de estas posturas, o quieres compartir tu experiencia, deja un mensaje en este post.

2 comentarios de “Practicando posturas invertidas de yoga

    • Laura dice:

      ¡Gracias Jorge! Me alegro de que te guste y de que las practiques. Son todo un reto, pero al final sólo necesitas practicar y perder el miedo. 🙂

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