¿En qué consiste un retiro de yoga?

Qué es un retiro de yoga

¿En qué consiste un retiro de Yoga?

El ritmo de vida frenético en el que nos vemos inmersos en la sociedad actual, nos lleva a muchos de nosotros a sufrir estrés y otros problemas que nos afectan psíquica y emocionalmente. Realizamos actividades y rutinas muchas veces en “piloto automático” que nos quitan mucha energía y nos agotan mental y físicamente.

Por ello, es necesario parar (darle al pause a nuestro día a día, hacer un Kit Kat a nuestra vida), respirar hondo, tomar un poquito de distancia de nuestras rutinas, ser conscientes de nuestros automatismos y de todas esas cosas que nos restan energía y nos estresan para retomar nuestra vida con un poco más de calidad, consciencia y calma.

Para lograr lo descrito anteriormente viene genial asistir a un retiro de Yoga.

Pero, ¿qué es exactamente un retiro de Yoga?

Un retiro de Yoga supone un tiempo y un espacio donde encontrar un poco de paz y de silencio. Es un lugar donde desconectar del mundanal ruido, del trabajo, de las exigencias, de las rutinas, para reconectar con nosotros mismos, con nuestra esencia. El Yoga es el hilo conductor que nos permite saborear la experiencia y que nos lleva a ese estado en el que podemos escucharnos, en el que poder mirarnos por dentro. También se realizan otras actividades relacionadas que permiten ampliar la vivencia; meditación, senderismo, etc.

Además, generalmente los retiros de Yoga se realizan en un entorno natural. La conexión con la naturaleza es una vuelta a los orígenes, es recordar y redescubrir esas cosas que nos aportan paz y tranquilidad en lo mas hondo de nosotros y que siempre están ahí aunque lo olvidemos. Disfrutar cada día de las montañas, el campo, el verde, el canto de los pájaros, nos aproxima al ser, nos relaja y nos hace conscientes de aquello que nos une con el universo.

En los retiros de Yoga, todo está pensado, organizado, calendarizado y realizado con mucho mimo y amor por lo que se hace y por las personas. Por ello, los que organizamos este tipo de experiencias, estamos siempre a disposición de los asistentes para guiarlos, ayudarlos y resolver cualquier duda que pueda surgir. Aunque realmente es una experiencia personal en la que cada uno logrará aquello que se permita.

La alimentación también es un punto importante en los retiros. La comida es generalmente vegetariana o vegana, por lo que no solo cuidamos nuestra mente o nuestras emociones sino que nos cuidamos alimentándonos bien, nutriéndonos para obtener todos los beneficios de lo que consumimos. Además, la comida está deliciosa y podrás degustar platos exquisitos.

Digamos que, pasamos de vivir “hacia afuera” para estar unos días viviendo “hacia dentro”

Los retiros pueden durar desde un fin de semana, hasta un puente o incluso unas vacaciones completas. Lo que tu vida te permita retirarte.

No hay un retiro “modelo”, digamos, sino que en cada retiro se organiza un programa con unas actividades, una temática y en el que se persiguen unos objetivos. Puede variar en función de la época del año, de los días de los que disponemos, etc.

A mucha gente la palabra “retiro” les suena quizá a algo raro o incluso sectario. Pero es que realmente nos retiramos durante un tiempo. Así que es interesante que te liberes de prejuicios, de conceptos antiguos y aprendidos, y te des la oportunidad de ver, de probar, de entender y de experimentar un retiro de estas características. Estoy segura de que tu concepto cambiará por completo.

Un retiro es una experiencia muy enriquecedora. No pasa nada si nunca has asistido a uno antes, o si nunca has practicado Yoga, siempre puedes hacerlo por primera vez. No hace falta ser un yogi experimentado o un gran meditador para asistir a un retiro, puede ir todo el mundo que sienta que lo necesita o que le apetezca vivirlo.

¿Qué beneficios nos aporta asistir a un retiro?

  • Un retiro es una completa inmersión de unos días en la que se tiene un contacto más intenso y constante con el Yoga, los pranayamas (técnicas de respiración que nos ayudan a alcanzar un estado mental de calma que favorece la meditación) y la meditación, lo cual nos permite una mayor profundización tanto en el yoga como en el resto de talleres y actividades que se ofrecen y que todos ellos están enfocados en el crecimiento, en el autodescubrimiento, en la autoaceptación.
  • Sentimos de forma más intensa los beneficios de esas actividades que estamos realizando, ya que, a diferencia de asistir a una clase, en la que cuando la hora termina, volvemos enseguida a nuestras rutinas, en el retiro continuamos con la experiencia 24h al día.
  • Es un tiempo para y por nosotros. Sin preocuparnos por nada más que por nuestro desarrollo humano, en ser y estar.
  • Nos permite conocer gente con unos intereses similares a los nuestros con los que compartir nuestras inquietudes y curiosidades.

Hacemos algo que nos hace sentir bien. ¿Puede haber algo mejor que eso?”

  • Nos paramos a escucharnos y esto nos revela información extremadamente útil sobre nosotros mismos.
  • En los retiros la alimentación es muy cuidada, equilibrada y sana, ¡y muy rica y satisfactoria! durante los días de retiro podemos recoger tips de alimentación para incorporar a nuestro día a día una vez que volvamos a nuestra vida normal.
  • Nos pasamos el día tratando de escucharnos, de sentirnos, se muestran herramientas que todos poseemos y que podemos utilizar en cualquier momento para resolver un conflicto o tomar una decisión.
  • Nos encontramos en un lugar seguro y protegido en el que podemos permitirnos ser nosotros mismos y liberar nuestras emociones. Nadie juzga, ni presiona, ni exige…
  • En varios días realizamos diversas actividades y eso nos permite aproximarnos a distintas áreas y descubrir, quizá, un nuevo espacio a explorar.
  • Un retiro puede suponer un punto de inflexión, un lugar y un momento donde coger fuerzas, donde tomar impulso para emprender las acciones necesarias para mejorar nuestra vida, para tomar esas decisiones que necesitamos acometer para ser un poco más felices y auténticos.
  • Nos aporta calma, satisfacción por el hecho de habernos dedicado unos días a nosotros mismos, nos aporta conocimiento y también nos aporta seguridad.
  • Durante el retiro se practica Yoga cada día, por lo que supone un momento perfecto para sentir los beneficios de la práctica diaria y animarnos a continuar con ello cuando regresemos.
  • Durante el retiro tratamos de permanecer conscientes y despiertos. Conscientes de lo que hacemos, decimos, de lo que comemos… porque esta consciencia, esa mirada hacia el interior de cada uno es una forma de darnos cuenta, de autorrevelarnos, y ese “darnos cuenta” es el punto de partida de la transformación.
  • Al disminuir el número de estímulos externos, estamos viviendo realmente en el momento presente, disfrutando de cada instante sin estar pendientes de nada ni nadie más. Este vivir en el presente nos aporta tranquilidad y sensación real de estar donde y como debemos estar. Un sensación maravillosa, sin duda.
  • Un retiro también permite un reenfoque, entendiendo esto como una oportunidad única de observar en qué cosas estamos poniendo el foco de atención y qué rumiaciones o pensamientos recurrentes estamos experimentando para recentrar ese foco, quizá, en otras cuestiones u objetivos más relevantes.

¿Quieres saber más?

Si quieres saber más sobre retiros de Yoga, no te pierdas este podcast en el que mi compañera y amiga Estela Cabrera de Dharma Yoga Shala nos cuenta todos los detalles sobre esta fantástica experiencia.

Además, en mi perfil de Instagram y en mi página de Facebook tienes toda la información de nuestros próximos retiros, por si te animas a asitir 😊.

Si te quedas con alguna duda, ¡pregúntame en los comentarios!

Gracias por leerme.

Ohm Shanti

Viajar a India, ¿me hace mejor yogui?

Viajar a la India

Cuando llevas un tiempo practicando yoga te empieza a entrar la curiosidad por sus orígenes y antes o después decides que la mejor manera de conocerlo es viajando al país donde (dicen) todo comenzó.

El origen del yoga no está nada claro, pero se considera que India, y más concretamente Rishikesh, es su centro de peregrinación, “la cuna del yoga”. Con el auge del yoga en Occidente, también ha resurgido el interés por lugares como Mysore (para practicantes de Ashtanga), Goa (para quienes quieren una experiencia más europea que asiática) o Kerala (si te interesa el Ayurveda).

Conocer una nueva cultura, o parte de ella, se puede hacer sin moverse del sofá, pero es cierto que nada puede sustituir a la experiencia en persona. Si te decides a viajar a India, éstas son algunas cosas que te interesa saber.

Qué vas a encontrar

Si es la primera vez que visitas India, te recomiendo que vayas con alojamiento ya reservado o, incluso, con el viaje organizado. Hay escuelas que ofertan cursos de todo tipo, con gran variedad de contenidos, duración, precio e incluso idiomas. También puedes ir en plan mochilero o colaborar con una ONG, eso dependerá de tu plan de viaje y de tu motivo para ir allí.

Abre tus sentidos y prepárate a recibir y aceptar todo tal cual te llegue. Es otra cultura, son otras costumbres. No es ni mejor ni peor que lo que ya conoces: es diferente y, por tanto, enriquecedor

Vas a encontrar clases de yoga en cada esquina. Eso no quiere decir que todas sean válidas, pues hay mucho reclamo para turistas. No pasa nada si te apuntas a clases sueltas y no son lo que esperabas. Sin embargo, si en tu cabeza ronda la idea de realizar algún tipo de formación o retiro, infórmate antes de contratar nada.

Como en cualquier viaje, no está de más que investigues la zona por la que vas a moverte, es un país muy grande y tiene contrastes climáticos muy marcados. Lo más importante es mantener la mente abierta. Observa, escucha, sumérgete en sus costumbres.

India y el yoga

Como he dicho antes, se considera India como el lugar de peregrinación de los yoguis. A poco que observes, te darás cuenta de que no sólo practican, es que también lo viven. Más allá de la enorme oferta de clases, propiciada por el boom de esta disciplina en Occidente, la gente a pie de calle adopta una forma de ver la vida muy cercana a los principios del yoga de Patanjali.

Y llevan toda la razón. Yoga es una forma de vida, no se puede medir por la cantidad de horas que practicas, la cantidad de libros que leas o cómo de difícil sea la postura que has hecho hoy. Ni tampoco “te da puntos” haber visitado el país. El yoga es un camino a largo plazo que no admite comparaciones.

Viajar a India no te hace mejor yogui. Pero sí que te abre los sentidos a aprender de la cultura que rodea todo lo que tiene que ver con el yoga. Y eso, aunque no te percates, lo acabas llevando a tu esterilla, a tu respiración y a tu forma de ver la vida

Aprovecha la experiencia todo lo que puedas. Descubre una nueva versión de ti mism@ y trae todo eso de vuelta. Es una oportunidad maravillosa para abrir un poco más tu mente y comprender esta disciplina un poquito mejor.