Los Chakras: qué son y dónde se encuentran

Qué son los chakras

¿Qué son los Chakras?

Nuestro cuerpo contiene energía. Los Chakras son centros de energía concentrados en distintas zonas del cuerpo. La palabra Chakra proviene del sánscrito y se traduce como rueda, por referirse a las ruedas de energía del cuerpo etéreo que da vida a una parte de nuestro cuerpo físico.

El flujo de energía vital que corre a través de los centros y de los canales de nuestro cuerpo afecta a nuestra salud física y emocional.

¿Dónde se encuentran los chakras?

Hay siete Chakras principales que se encuentran ubicados a lo largo de la columna vertebral, desde el sacro hasta la coronilla. Cada chakra influye en un aspecto particular de nuestra vida.Vamos a conocer un poco más de ellos y asociarlos finalmente con una afirmación.

Muladhara-Chakra Raíz

Está situado en la base de la columna vertebral, cerca de los órganos sexuales.

La tarea principal de este chakra consiste en asegurar nuestra supervivencia y seguridad. Influye en nuestros instintos básicos y en nuestra capacidad para proporcionarnos las necesidades básicas que tenemos en nuestra vida. Nos mantiene en contacto con la tierra y nos produce una sensación de estabilidad y autoestima.

Color: Rojo

Elemento: Tierra

“YO SOY”

Svadhisthana-Chakra Sacro

Está situado por debajo de ombligo aproximadamente unos ocho centímetros y estimula nuestra sexualidad y nuestra creatividad. Conectado con nuestro aparato reproductor y nuestro sistema inmunológico.

Relacionado con el sentido del tacto.Influye en nuestra percepción de placer y de dolor y mantiene en equilibrio nuestras cualidades masculinas y femeninas.

Color: Anaranjado.

Elemento: Agua.

“YO PLANEO”

Manipura-Chakra del Plexo solar

Lo encontramos en la parte superior del abdomen, entre el pecho y el ombligo. Está conectado con nuestro poder, nuestro dinamismo, nuestra voluntad y nuestra ambición. Íntimamente ligado con nuestro aparato digestivo.

Influye en la confianza que tenemos en nosotros mismos y nos ayuda a asumir la responsabilidad a la hora de tomar decisiones.

También es el lugar donde se ubica nuestra intuición básica o corazonadas.

Color: Amarillo.

Elemento: Fuego.

“YO HAGO”

Anahata-Ckakra del Corazón

Está situado en el centro del pecho. Este chakra está dedicado al amor y a la compasión hacia uno mismo y hacia los demás. Gobierna el corazón y los Pulmones.

Influye en nuestra capacidad de aceptar las cosas tal y como son,de sentir respeto y empatía y de perdonar a los demás. Nos da la capacidad de sentir aflicción también.

Color: Verde.

Elemento: Aire.

“YO AMO”

Vishuddha-Chakra de la Garganta

Está situado en la garganta. El quinto chakra gobierna nuestra capacidad para expresarnos. Está conectado con nuestra disposición a decir la verdad y con nuestra integridad. Dirige nuestra capacidad para tomar decisiones y manifestar nuestros sueños.

Nos permite ponerle palabras y compartirlas a lo que habita en nuestro corazón.

Color: Azul.

Elemento: Sonido.

“YO EXPRESO”

Ajna-Chakra del Tercer Ojo

Está situado entre las cejas. Conectado con la inspiración,la intuición y la visión. Relacionado con el sistema endocrino y los ojos.

La apertura de este Chakra nos permite acceder a la meditación y la sabiduría.

Color: Añil.

Elemento: Luz.

“YO PREVEO”

Sahasrara-Chakra de la Coronilla

Está situado en la parte superior de la cabeza. El séptimo Chakra se dice que es la puerta de entrada alconocimiento espiritual que conduce a la iluminación. Estrechamente conectado con el cerebro.

Gobierna nuestra capacidad para actuar de manera egoísta o humanitaria, para experimentar fe y devoción y para entrar en un estado de paz espiritual, éxtasis y dicha.

Color: Violeta.

Elemento: Espíritu.

“YO INTEGRO”

¿Dónde están los chakras?

¿Chakras y Yoga?

Y quizás te preguntes qué relación hay entre los chakras y la práctica de yoga pues bien,como decíamos al principio no somos sólo un cuerpo físico, estamos compuestos de un cuerpo energético también y la práctica de yoga está orientada a armonizar ambos cuerpos, unirlos, como ya sabemos la palabra yoga significa “Unión”.

A través de la práctica de Yoga influimos directamente sobre estas siete ruedas energéticas de manera que podemos regular nuestra energíaconseguir un equilibrio físico, emocional y mental con una práctica constante y bien enfocada.

Existen posturas específicas que trabajan directamente sobre cada chakra, por ejemplo para trabajar con nuestro chakra Raíz, trabajaremos posturas de pie, en las que sentimos el enraizamiento de nuestros pies y la conexión con la tierra, esto favorece el desarrollo de la seguridad y la conexión con nuestras necesidades primarias.

Los beneficios que podemos obtener a través de la práctica de yoga son cada vez más o tenemos más conocimiento de estos beneficios por lo que considero algo valioso atender a esta parte energética que conforma nuestro cuerpo, Los Chakras, no como una parte separada de nosotros sino como parte del todo que somos y que nos puede beneficiar tanto a la hora de plantarnos en la esterilla y a la hora de vivir.

Muchas gracias por estar aquí leyendo,

Un abrazo,

Bea

Cómo elegir profesor de yoga

Cómo elegir profesor de yoga

Cuando empiezas a practicar yoga no sabes que hay diferentes estilos y tampoco te planteas que hay diferentes formas de vivir y transmitir esta disciplina. Con el tiempo, te vas informando y vas descubriendo todo lo que abarca la palabra yoga. En cuanto a los profesores, es importante saber que, más allá del estilo que impartan, cada uno lo vive y lo lleva a sus alumnos de una manera distinta, completamente personal.

El yoga es una forma de vida y, como tal, cada uno lo interpreta, lo vive y lo transmite desde su verdad.

Si vas por primera vez a una clase y no te gusta, no te rindas. Prueba con otro profesor, cambia de centro, asiste a varias clases antes de decidir que el yoga no es lo tuyo. Conectar con tu profesor es fundamental para poder disfrutar de la práctica.

¿Cómo elegir profesor de yoga?

Hay profesores muy jóvenes y flexibles, otros son más mayores y experimentados, los hay más activos, más calmados, algunos parecen acróbatas de circo mientras que a otros te los imaginas meditando a los pies de un árbol en el Himalaya. Cada persona es un mundo.

Independientemente de su aspecto, edad o experiencia dando clases (todo esto importa e influye), elige a quien te transmita su luz, su empatía y su ausencia de ego. Alguien a quien veas sobre la esterilla haciéndote llegar lo que sabe, sin mirarse el ombligo.

Si ves que sólo habla de sí mismo, que no presta atención a sus alumnos, que está pendiente del móvil, o si te da la sensación de que interpreta un guion de manera mecánica y repetitiva… será mejor que busques en otro lugar.

7 cualidades que debería tener tu profesor de yoga

Desde mi experiencia y mi punto de vista, éstas son las cualidades de un buen profesor de yoga:

  • Se deja el ego fuera de clase – no hace posturas pensando en colgar las fotos en Instagram, no le importa equivocarse, enseña sabiendo que también puede aprender de los alumnos, tiene su mente abierta y se centra en apoyar y cuidar a sus alumnos.
  • Le apasiona el yoga – elabora sus clases buscando el equilibrio físico, mental y emocional de sus alumnos, lee, se informa, se sigue formando, comparte su aprendizaje. En definitiva, respeta esta disciplina y las enseñanzas de los antiguos maestros.
  • Se adapta a todos los niveles – es capaz de dar alternativas a las posturas más complicadas, de ofrecer opciones a quienes acuden con dolencias o molestias, puede sustituir un asana por otra si ve que ese día, por el motivo que sea, no es viable seguir la secuencia que tenía preparada.
  • Sabe corregir – no le da miedo tocar y colocar a sus alumnos cuando lo considera necesario, tiene los conocimientos para poder corregir las posturas sin causar daño y para ayudarles a avanzar en su camino.
  • Acepta preguntas y sugerencias – es decir, es flexible. Nada describe mejor el yoga que la palabra flexibilidad: de cuerpo, pero, sobre todo, de mente. No importa si no sabe la respuesta, no es necesario que sea una enciclopedia humana: toma nota, busca la respuesta, y resuelve la duda en la siguiente clase.
  • Genera confianza – tiene los pies en el suelo, es una persona sencilla, accesible, de trato fácil, capaz de llevar la clase con buen humor y, al mismo tiempo, mantener la disciplina que la práctica requiere.
  • Transmite su luz – te hace llegar su verdad, su forma de sentir y vivir el yoga, su honradez, calidez y honestidad.

Otras cualidades de un profesor de yoga

Elige un centro de yoga donde te sientas como en casa, donde te resulte agradable estar y donde puedas olvidarte por completo de tu rutina y centrarte en tu práctica sabiendo que nada puede incomodarte (temperatura, ruido, material en buen estado, instalaciones en general).

Y dentro de ese centro de yoga, si hay varios profesores, elige el que se adapte a tus necesidades y cumpla los 7 requisitos anteriores.

Una clase de yoga es un lugar seguro, cálido, acogedor. Es un espacio y un tiempo que te dedicas, que dedicas a cuidarte, mimarte, equilibrarte y compartir. Buena parte de esas sensaciones las genera el profesor.

Busca una persona auténtica, con la que conectes, con quien sientas que hay entendimiento y confianza. Y entonces empezarás a disfrutar plenamente de tu práctica.

¿Cómo evitar las lesiones de principiante en el yoga?

Qué es la propiocepción

Ya sabemos que el yoga nos aporta grandes beneficios a nivel físico y mental pero es importante tener en cuenta una serie de factores para desarrollar una práctica saludable y evitar así lesiones.

Cuando empezamos a practicar yoga algo de lo más importante es ser muy conscientes de nuestro cuerpo, esto nos lleva hacia desarrollar el sentido de la propiocepción.

¿Y qué es la propiocepción?

Es la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y la posición de las articulaciones y los músculos.

El yoga nos ayuda a desarrollar este sentido para tener una práctica más saludable y a su vez ser conscientes de nuestro cuerpo es vital para el desarrollo de una práctica saludable.

Cuando vamos a una clase de yoga a menudo el profesor/a hace incapié en que sintamos nuestra respiracón, normalmente la parte inicial de la clase es una escucha de la respiración para poder percibir de manera consciente el estado del cuerpo;interiorización, y poder así desarrollar la práctica desde la atención plena.

Ejercicios de propiocepción

Estamos hechos de ambos, la mente piensa y el cuerpo ejecuta por eso debemos prestar especial atención a los dos, además, Yoga significa unión por lo que van o deberíamos hacer que fuesen de la mano durante la práctica.

A nivel mental hay varias cosas a tener en cuenta:

Ser coherentes con nuestra práctica, si acabamos de empezar seguramente deberemos elegir la versión inicial de cada postura/asana.

Abandonar la exigenciaYoga no es una competición para ver quién hace mejor las posturas, esto nos aleja de la verdadera conexión con nosotros ya que en ese momento practicamos para impresionar a otros y ahí es fácil lesionarse.

-Prestar atención a nuestros pensamientos, que traen una respuesta directa a nivel físico, desarrollar un pensamiento respetuoso hacia nosotros y los demás es una parte de evitar lesiones, ya que lo que pensamos influye para bien o para mal en nosotros.

A nivel físico vamos a empezar hablando de “la rodilla”

La articulación de la rodilla es la articulación central de los miembros inferiores.La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión. Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

Ejercicios de propiopercepción

 

En la foto podemos ver cómo la articulación de la rodilla está alineada con el tobillo, ésta alineación ayuda a no hiperflexionar la rodilla,cuando la rodilla sobrepasa la línea del tobillo y se dirige hacia los dedos de los pies. Teniendo en cuenta esto, evitamos lesionarnos esta importante articulación.

Además si tenemos algún tipo de lesión en la rodilla deberemos prestar una especial atención e incluso comentarlo con nuestro profesor/a por si hay algún asana que no sea recomendable para nosotros.

Seguimos hablando de “la muñeca”

La muñeca es la articulación que une los huesos cúbito y radio al carpo, es decir, el antebrazo y la mano.Realiza movimientos de flexión y extensión.

Es muy común cuando se empieza a practicar yoga sentir que las muñecas se sobrecargan pero también es una de las lesiones más comunes entre los practicantes avanzados de yoga y es por esto por lo que vamos a hablar de ella con especial cuidado.

Ejercicios de propiopercepción

Observamos la foto para volver a hablar de la alineación pero en este caso es la muñeca la que debe estar alineada con el hombro,ya que si el peso del hombro se dirige hacia delante sobrepasando la muñeca la estaremos sobrecargando y antes o después nos dolerá.

Otro punto a tener en cuenta es dirigir el peso hacia las yemas de los dedos,no estamos acostumbrados a extender los dedos y presionar el suelo con las yemas pero esto tiene un efecto muy beneficiosos sobre las muñecas ya que aligera el peso sobre ellas. Podemos intentar tomar conciencia de la L que se forma entre el dedo gordo y el índice y conectarlos en la tierra firmemente cuando nuestras manos estén ancladas a ella para evitar dolores y futuras lesiones de muñeca.

Para terminar vamos a hablar de “el hombro”

El hombro es un conjunto de varias articulaciones que colectivamente brindan un amplio rango de movimiento al brazo.

La gran movilidad del hombro puede ser perjudicial si no aprendemos a concienciar a la articulación escapulotorácica. En yoga las lesiones de hombro se deben a una falta de coordinación de los músculos que mantienen el omóplato unido a la caja torácica. Estos son el serrato anterior y los romboides.

Ejercicios de propiopercepción

En la imagen podemos observar que el hombro está en rotación externa, esta rotación protege la articulación y nos ayuda a evitar lesiones.

Hay otras posturas en las que constantemente seremos llamados a rotar los hombros externamente como por ejemplo en el perro cabeza abajo, creando así espacio entre los hombros y las orejas y aligerando la tensión.

Es importante prestar atención a la alineación nuevamente e intentar alinear ambos hombros entre sí cuando los brazos estén extendidos,creando una línea que los una y a su vez que los separe de las orejas y alineando los hombros con las muñecas cuando las manos estén apoyadas en el suelo en posturas como cuatro apoyos o la plancha, para dejar que el peso de los hombros se extienda hacia los dedos de las manos.

Como vemos en la foto una manera saludable de comenzar a trabajar la conciencia del hombro es flexionando los codos para que la articulación esté en su lugar y no salga de él al extender los brazos.

Y hasta aquí mis recomendaciones para evitar lesiones de principiante en la práctica de yoga.

Os invito a probar tranquilamente vuestra práctica para que entre todos hagamos una práctica segura y saludable desde el principio y recuerda:

¡Vigila lo que piensas cuando practicas porque condiciona lo que haces, si estás pensando en ir a comprar el pan al acabar la clase dificilmente sabrás cómo estás colocando tu hombro o tu rodilla!

Un abrazo y

Namasté.

Propósitos de año nuevo: empezar a hacer yoga

Empezar a hacer yoga

Oye,

2019 ya está aquí y con él uno de esos maravillosos propósitos que podríamos y para mí, deberíamos marcarnos todos, es empezar a practicar yoga.

Pero, ¿por dónde se empieza?, ¿qué necesitamos?, ¿cómo lo hacemos?

Al plantearnos un nuevo objetivo surgen muchas preguntas y a veces la cantidad de interrogantes hace que se disipen las ganas y se quede en nada.

Ante todas esas preguntas tenemos la capacidad de parar un segundo e ir parte por parte para poder desarrollar nuestro nuevo objetivo.

Cuando hablo con alguien sobre practicar yoga lo primero que me dice es “NO TENGO FLEXIBILIDAD”.

¿Quién dice que para empezar a practicar yoga hay que ser flexible?

Esto es un pensamiento muy común y sinceramente pienso que limitante porque la flexibilidad física no es un factor determinante para poder empezar a practicar yoga,de hecho jamás un profesor de yoga te preguntará; pero ¿eres flexible?.

La flexibilidad es algo que se tiene en un grado o en otro y que se desarrolla a base del estiramiento de la musculatura de manera consciente y el Yoga precisamente trabaja sobre nuestra flexibilidad mejorándola pero no es un requisito para poder practicar.

Hay un tipo de Flexibilidad que sí es importante cuando decidimos practicar yoga y es “la flexibilidad mental” porque cuando empezamos, quizás los resultados no sean los esperados y nos sintamos frustrados pero esa frustración es creada por nuestra mente, por las expectativas que nos hemos creado. Podemos abrirnos a simplemente disfrutar de lo que hemos decidido hacer y percibir cómo nuestro cuerpo va moviéndose, nuestra respiración y abandonar los juicios y comparaciones que nos alejan de disfrutar en el presente.

Después de ser consciente de este punto que me parece muy importante porque lo veo en todos,empezando por mí, que a veces me encuentro con mi incapacidad para disfrutar de mi propio camino a causa de mis propias exigencias, vamos a entrar de lleno en otras cosas prácticas y necesarias para que puedas empezar a practicar ahora mismo.

¿Qué me pongo?

Parece bastante lógico que para poder practicar yoga necesitamos ropa cómoda pero es una pregunta muy común.

No hace falta comprarse nada específico para empezar a practicar, sobre todo porque no queremos añadir nada que nos pueda ocasionar estrés. Normalmente tenemos el típico pantalón cómodo que nos permite movernos ampliamente e igual con la camiseta y sudadera para abrigarnos al principio y final de la práctica.

Existen muchas opciones,tantas como gustos y personas y si en algún momento nos interesa algo más específico podemos descubrir marcas de ropa como esta que está pensada única y exclusivamente para practicar yoga y además es consciente y coherente con el medio ambiente, algo que a mi parecer es importante.

Yo recomiendo: ropa de deporte con la que nos sintamos cómodos y estar dispuestos a quitarnos los calcetines, ya que es muy importante para desarrollar la musculatura de los pies y unas buenas raíces sobre las que asentar nuestra postura.

Esterilla

Efectivamente necesitamos una esterilla para practicar yoga porque el suelo es bastante duro para las articulaciones y podríamos sentir molestias en las rodillas por ejemplo y porque además sin esterilla podemos resbalarnos y eso hace que la práctica se vuelva incómoda.

No hace falta comprarse una esterilla de diseño ni nada por el estilo,como siempre esto depende de los gustos de cada uno pero lo único importante de la esterilla es que no resbale, las típicas de camping no nos valdrían.

Os adjunto un par de ideas simplemente para orientaros:

¿Dónde?

Para mí la opción más acertada al empezar es con un profesor/a que nos guíe y nos ayude a desarrollar nuestra práctica, podemos optar desde clases colectivas en una sala hasta clases particulares,esto depende de las necesidades de cada uno.

Yo en este momento tengo mi proyecto de clases grupales y alumnos particulares y recibo clases a la vez, y son aprendizajes distintos y muy enriquecedores ambos. Si tienes cualquier consulta o te apetece empezar a practicar te puedes poner en contacto conmigo aquí:

Otra opción es practicar por tu cuenta en casa, para mí es mejor tener una guía presencial pero esta es otra opción igualmente válida siempre y cuando practiques con cuidado y consciencia, sin exceder tus límites, sean los que sean aquí y ahora.

Si tomas esta opción asegúrate de encontrar un espacio en el que poder moverte a gusto, con luz natural y aireado,sin distracciones a ser posible para que el tiempo que decides practicar sea lo más efectivo posible.

Existen muchísimas opciones de lectura y de guías en internet para el desarrollo de una práctica y de hecho, yo misma en mi Blog te acompaño para empezar con el saludo al sol, un buen punto de partida, si eliges esta opción me encantaría que te pasaras por aquí:

¿Cuándo?

Puedes practicar en cualquier momento del día y la práctica puede durar desde 5 minutos hasta 1:30 o más, esto sólo depende de ti.

Algo curioso que nos puede ayudar es saber que la mente está más calmada en la práctica por la mañana pero el cuerpo más rígido y esto hace que tengamos que desarrollar mayor percepción física para hacer una práctica respetuosa y el cuerpo está más móvil por la tarde y la mente más distraída, así que ve probando qué te sienta mejor y cómo te sientes según a la hora que practicas e intenta establecer una rutina para practicar a la misma hora todos los días que practiques.

Cuando vayas a practicar intenta no comer nada dos horas antes para que tu cuerpo no esté consumiendo la energía en hacer la digestión y puedas moverte más ligeramente.

“ENCUENTRA TU MANERA,TU MOMENTO Y HAZLO TUYO AUNQUE SEA COMPARTIDO,EL TIEMPO QUE TE REGALAS PARA DISFRUTAR DE TI ES EL MEJOR DE LOS REGALOS”

Espero que os sirva de ayuda y este se convierta en un propósito conseguido que nos ayude a todos a tener una mejor calidad de vida a todos los niveles y me haría muy feliz que nos encontrásemos en la esterilla.

Feliz 2019,

Namasté

Mi primera clase de yoga

yoga para principiantes

Mi primera clase de yoga

Recuerdo mi primera clase de yoga como si hubiera sido ayer, ¡y mira que ha llovido! Fui acompañando a otra persona que en ese momento buscaba respuestas. Sé que las encontró. Lo que no imaginaba es que yo me iba a enamorar del yoga y hacer de ello mi forma de vida.

Suena a tópico, nos lo habrás oído a todos los que practicamos: hay un antes y un después del yoga, ya no soy la misma persona, mi perspectiva de la vida ha cambiado como de la noche al día, etc. ¿Te suena? Todo eso es cierto, pero eso no hace que la primera clase haya sido fácil ni que haya conectado con mi lugar de calma a la primera. Te lo cuento hoy.

La incertidumbre de probar algo nuevo

Recuerdo entrar en la sala en un primer piso de un edificio de viviendas, se veía claramente que habían tirado tabiques para crear ese espacio. Paredes granates, apenas un puñado de lamparitas por el suelo, silencio casi absoluto, oscuridad. Daba respeto entrar.

Una vez hechas las presentaciones y colocados en primera fila (¡el terror, cuando somos nuevos en algo!), y sin quitarnos los calcetines porque nos parecía que era mucho pedir, comenzó la sesión.

Lo más difícil al realizar algo por primera vez es dejarse llevar y no tener expectativas. Con la influencia de las redes sociales creemos que no vamos a poder practicar yoga “como ellos”. Sólo respira, escucha las indicaciones y trata de dejarte llevar

El profesor insistía en que cerrásemos los ojos, que respirásemos por la nariz, mientras iba dando indicaciones para colocarnos en las posturas, para los ejercicios de respiración. Lo normal, vaya. Pero el primer día no te parece normal. No te relajas, no cierras los ojos, miras en todas direcciones, te preguntas si lo estás haciendo bien.

Terminó la sesión y yo sólo pensaba “¿esto es yoga?, ¡qué estrés!, hay que estar pendiente de mil cosas”. Mi acompañante y yo nos miramos, charlamos, nos había parecido raro, pero al mismo tiempo, queríamos volver, parecía que podía funcionar. Nos inscribimos inmediatamente, aún dudando de si era un acto impulsivo o de confianza a largo plazo.

No recuerdo la fecha exacta, ni la secuencia de asanas ni los pranayamas que practicamos. Sin embargo, nunca olvidaré la sensación al llegar allí, la sensación al marcharme y las ganas de repetir, de seguir experimentando algo que parecía tan misterioso y de lo que hablaban maravillas.

Mis recomendaciones para tu primera clase de yoga

Cada persona es un mundo. Esto aplica también a los profesores. Si tu primera clase no te gusta porque no conectas con el profesor, porque ese tipo de yoga no va contigo, o porque el local no está bien acondicionado, ¡no desistas! Dale, por lo menos, otra oportunidad.

Cada uno tenemos una manera de transmitir el yoga y no podemos llegar por igual a todo el mundo. Yo misma sigo siendo alumna, sigo probando cada vez que puedo, y siempre es una primera vez con cada profesor. Siempre hay algo nuevo, algo diferente, siempre dejo lo que sé en la puerta y camino descalza a esa nueva esterilla con el lienzo en blanco, dispuesta a dejarme guiar.

Es normal que haya dudas, preguntas, nervios, que los mantras te hagan pensar en una secta y que quitarte los calcetines no entre en tus planes. Es tu primera clase de yoga y todo es nuevo. Puedes preguntar las dudas al terminar, puedes dejarte los calcetines, puedes no cerrar los ojos.

Te invito a confiar, a dejarte guiar, a olvidar fuera de la sala tu móvil, tus zapatos y tus preocupaciones. Ese momento es sólo para ti. Ese espacio, ese tiempo, ese “estar aquí y ahora” es a lo que tienes que dedicar toda tu atención. Disfruta la experiencia, observa cómo te hace sentir y anótala en tu lista de primeras veces

Como dicen por ahí, ¿cuándo fue la última vez que hiciste algo por primera vez?

Ejercicios de yoga para hacer en casa

Ejercicios de yoga para hacer en casa

Llevas ya un tiempo practicando yoga en clase y sientes que te gustaría seguir moviéndote en casa, seguir respirando y sintiéndote bien. Has visto vídeos, imágenes, tienes un libro o dos, pero todo no sabes por dónde empezar.

Si ya has aprendido la secuencia de saludos al sol o Surya Namaskar (en cualquiera de sus versiones), sólo eso es suficiente para despertar cuerpo y mente e ir estableciendo una rutina de yoga.

Sin embargo, una vez que dicha secuencia forma parte de tu día a día, sientes que quieres avanzar, te apetece ir añadiendo asanas a tu práctica. Aquí te dejo unas poquitas, muy básicas, para que las pruebes en casa.

Es importante que tu práctica sea equilibrada, es por ello, que he incluido asanas de pie, de equilibrio, de apertura de pecho, torsiones, flexión adelante, apertura de caderas e inversión. Trabajas en todos los ángulos posibles y vas dando fortaleza y flexibilidad a todo tu cuerpo, al tiempo que tu mente y tu respiración reciben los beneficios de cada movimiento.

Yoga en casa: Empecemos por la base

En la tradición india del yoga se han registrado hasta 840.000 posturas (asanas) diferentes. Muchas son variantes de otras. La realidad es que, salvo los practicantes de Ashtanga, que siguen largas secuencias específicas, la práctica diaria de un yogui no supera las 50 posturas, si llega.

Recuerda que la base del yoga es tu respiración. No busques la postura perfecta, trata de encontrar “tu postura” cada vez. Lo más importante no es llegar a tocar tu oreja con un pie. Donde quiera que llegues, hazlo de manera consciente, sintiendo bien tu cuerpo y acompasando tu respiración.

  Mantente el tiempo que estimes necesario, el que te resulte cómodo, sin prisa, respirando, disfrutando

Paso a paso

Puedes comenzar sentado en postura de meditación, con los ojos cerrados, simplemente respirando. Tómate unos 5-10 minutos para relajar tu cuerpo, calmar tu mente y centrarte en tu respiración, siempre por la nariz y siempre muy consciente de los movimientos de tu abdomen.

Intenta comenzar siempre con unas cuantas vueltas de saludos al sol. Una vez terminados, y tras recuperar la respiración en tadasana (la montaña), puedes seguir esta secuencia. Si no las haces todas, procura, al menos, mantener el orden.

      1. Utthita Trikonasana, el triángulo.
      2. Vrksasana, el árbol.
      3. Setu Bandha Sarvangasana, el puente.
      4. Jathara Parivartanasana, la torsión espinal tumbado, con rodillas flexionadas.
      5. Dandasana, el bastón.
      6. Paschimottanasana, la pinza sentada.
      7. Ardha Matsyendrasana, la media torsión espinal sentado.
      8. Baddha Konasana, el zapatero o la mariposa.
      9. Balasana, el niño.
      10. Viparita Karani, la invertida o piernas en alto.

Desde ahí puedes terminar en savasana, el cadáver o postura de relajación. Intenta no mover tu cuerpo durante el tiempo que permanezcas en ella (mínimo 10 minutos). Procura abrigarte bien, tu temperatura corporal va a disminuir. Ponte cómodo: cojines bajo las lumbares y bajo la nuca (si los necesitas), espalda bien ajustada a la esterilla, manta para cubrirte. Si puede ser, si te gusta, prepara velas, incienso, luz tenue, música suave… y déjate fundir con el suelo completamente relajad@.

Consejos para una buena práctica

Todas las veces que puedas, realiza las asanas con los ojos cerrados, te servirá para sentir mejor tu cuerpo y percibir las señales que te envía.

Busca tu momento, tu rincón, vacíalo de estímulos externos (teléfonos, dispositivos electrónicos), y no dejes que nada ni nadie te interrumpa. No necesitas una habitación entera, sólo un espacio tranquilo, suficiente para tu esterilla.

Escucha siempre tu cuerpo, no te fuerces, trata de conocer tus límites. Si no alcanzas la postura final, no pasa nada. Cualquiera que sea tu versión de la postura, será perfecta para ti. Recuerda que cada día es único. Puede que ayer llegases donde hoy no llegas. No pasa nada, no te juzgues, no te compares.

Si un día quieres practicar en casa y no te sientes especialmente activo, siéntate y respira. Cierra los ojos y fluye. Eso también es yoga.